- Actualmente existen aproximadamente 150 razas de conejos, las que se agrupan según su piel, forma del cuerpo y longitud de pelo
- Entre los alimentos más consumidos por los conejos están la alfalfa, zacates, hortalizas, legumbres, raíces, frutas y melazas
Leslie Nicolás Lacayo [email protected]
La cunicultura o crianza de conejos se presenta como una alternativa alimenticia para las poblaciones rurales. El alto grado de proteínas de este mamífero permite ser una fuente idónea en la dieta de la población.
El conejo pertenece a la llamada ganadería menor y es objeto de estudio por parte de una ciencia llamada cunicultura.
Alfonso Fernández Labrador, químico, biólogo y actual director del Colegio Diocesano San Luis Gonzaga de Matagalpa, publicó recientemente un manual práctico sobre la crianza de conejos, para instruir sobre cómo manejar una granja cunícola a nivel familiar e industrial.
“El objetivo de esta publicación es que la población rural tenga nuevas opciones en cuanto al suministro de proteínas, pues se sabe de la carencia de éstas en el campo y el conejo es la mejor fuente de proteínas que puede haber”, indicó Fernández.
Un total de 560 ejemplares se pondrán a la venta en todo el país. Y prevé posteriormente distribuir la publicación por el resto de Centroamérica.
Explicó que este libro está adaptado a la cunicultura tropical. La Universidad Nacional Agraria y el Instituto Agrícola de Estelí, se encuentran apoyando la distribución de este manual práctico.
DEBEN PROMOVER CONEJERAS FAMILIARES
Fernández, en su manual, indica que él es del criterio que, se deben de promover las conejeras familiares, pues éstas proporcionan alimentos a la familia a bajos costos y especialmente en aquellas familias que carecen de recursos económicos y que la gran mayoría habita en las zonas rurales.
El especialista explica que para establecer una conejera familiar (de cuatro a ocho hembras y un macho) se debe saber que hay que prepararles una dieta tal que deben de consumir carne de cuatro a cinco veces por semana ininterrumpidamente. Todo aqual que se quiera dedicar a la crianza de conejos debe contar con un mínimo de ocho hembras, cada una en su jaula, y un macho reproductor, el que también debe tener una jaula adicional, y debe mantener tres jaulas adicionales con capacidad para veinte conejos cada una. Fernández calcula que para iniciar una conejera familiar se puede gastar aproximadamente unos 425 dólares.
Para el especialista el mantener una conejera es ventajoso puesto que con unos nueve reproductores, se puede obtener unos 230 conejos para engorde anualmente.
De igual manera, “resulta ventajoso el tener su propia conejera porque la familia puede utilizar la carne para su propio consumo, pudiendo consumir entre tres y cuatro libras a la semana”, según las investigaciones de Fernández.
Para el establecimiento de una conejera industrial, se debe tener un mínimo de 180 reproductores, a los que se le llama, “unidad económica mínima rentable” en cunicultura. Sin embargo, los costos para la implementación de la misma son demasiado altos, aseguró el entrevistado.
EXTREMOS AMBIENTALES DEBEN EVITARSE
El conejo en un ambiente caluroso o en un ambiente excesivamente húmedo o en donde prevalecen ambas condiciones, no prospera, no se desarrolla.
El aire con alto grado de humedad les afecta el sistema respiratorio y el sistema reproductor, explica Fernández.
Se dice que la carne de conejo es mucho mejor que la carne de res y de la de cerdo, pues no tiene colesterol. “Las entidades del Gobierno deberían de promover las conejeras familiares”, argumentó Fernández, puesto que las conejeras industriales son muy costosas. Por ejemplo, en una jaula reproductora no se gasta mucho y lo que se invierte se recupera.
Para la reproducción de conejos se debe tener en cuenta que uno de los mejores métodos es el “sistema de enclaustración en jaulas” (mantenerlos enjaulados). Esto a pesar de que se priva al conejo de la libertad, “se hace sumamente necesario”, asegura Fernández.
CUNICULTURA EN NICARAGUA
La crianza de conejos o cunicultura, en el país podría tener un futuro prometedor, si las entidades gubernamentales promovieran las conejeras familiares, con el fin de complementar la dieta. Así lo asegura Alfonso Fernández Labrador, químico y biólogo. Según sus investigaciones, la carne de este mamífero es apetecida en muchos países, sin embargo, en Nicaragua “no ha jugado hasta la fecha ningún papel en el programa alimenticio de la gente, es un ambiente inexplorado e inexplotado”, indica Fernández.