- Voluntarios ayudan a nicas en dificultades
Gabriela Roa Romero [email protected]
El Cuerpo de Paz celebró su 40 aniversario con una ceremonia en la casa del embajador Oliver Garza. El programa tiene como objetivo apoyar a las naciones con capacitación técnica en diferentes áreas de desarrollo.
Fue fundado el primero de marzo de 1961 en los Estados Unidos bajo la administración del Presidente John Kennedy. Actualmente cuentan con 7,300 voluntarios y entrenadores en 76 países alrededor del mundo.
Pero desde su fundación hasta la fecha, el programa ha enviado 162,000 voluntarios y entrenadores a 134 países.
Howard Lyon, director del Cuerpo de Paz en Nicaragua, recordó que los voluntarios empezaron a llegar a Centro América en 1963 a Guatemala, Honduras y Costa Rica, y hasta 1968 se hicieron presentes en Nicaragua.
IDA Y RETORNO
Sin embargo, en 1979 se suspendió “por asuntos de seguridad”, y es en 1991 cuando regresaron. Hasta la fecha, alrededor de 1,200 voluntarios han brindado sus servicios aquí.
“En mayo se cumplen 10 años del retorno del Cuerpo de Paz a Nicaragua, donde comenzó con unos cuatro voluntarios en Managua y hoy en día existen 150 trabajando en todos los departamentos del país, pero más de la mitad en el sector norte”, detalló Lyon.
El Cuerpo de Paz cuenta con cuatro sectores o proyectos donde los voluntarios brindan sus servicios: medio ambiente, microempresa, salud comunitaria y agricultura.
Además, planean implementar un programa en el área de desarrollo juvenil para los jóvenes en riesgo, especialmente en la Costa Atlántica donde consideran que la gente está bastante abandonada.
DE CAMBOYA A NICARAGUA
Sae Phu, tiene dos años de trabajar como voluntaria en Boaco, donde colabora con el Ministerio de Salud.
Ella es originaria de Camboya y creció en medio de la guerra de Vietnam, hasta que en 1980 logró salir hacia Estados Unidos. “Desde chiquita yo siempre quise trabajar como voluntaria y hasta ahora la experiencia como voluntaria del Cuerpo de Paz ha sido muy buena y estoy alegre porque tengo bastantes amigos nicas”, relató.
RECUERDOS DEL «MITCH»
Brady Hamilton es otro voluntario que brindó sus servicios en Santa Teresa, Estelí, durante el Huracán Mitch, donde resultaron afectadas 48 viviendas, pero sin ningún muerto, según recuerda.
Hamilton ayudó a evacuar a los pobladores, a reconstruir la comunidad, así como a buscar ayuda internacional. “Nunca se me va olvidar que pasé mi cumpleaños número 25 en medio del desastre”, dijo.
“Yo tenía varios refugiados en mi casa en Santa Teresa, pero un día escuché unos gritos afuera y cuando salí, la casa de mi vecino estaba inundaba y en cinco minutos el agua me llegaba hasta la cintura. Sólo tuve tiempo de agarrar mi medicina, mi guitarra y mi diario, y salimos todos corriendo a otro refugio”, recuerda.