Tito Rondón [email protected]
Está por empezar una nueva temporada en Grandes Ligas, y con ella la locura que se ha apoderado de Estados Unidos, el béisbol “de fantasía” o “Rotisserie”. Inclusive hasta se puede jugar a través de la internet.
El nombre de “Rotisserie” viene del restaurante donde se reunieron los que crearon las reglas del nuevo juego, que en alguna forma ya existía desde hacía años.
A como lo jugué yo en los sesenta, uno pagaba 25 centavos de dólar (un córdoba con 75 centavos de la época, pero recuerden que una gaseosa costaba 50 centavos) y escogía a diez bateadores. El que sacaba el promedio más alto sumando a los diez se llevaba la apuesta, que podría ser unos diez o veinte dólares en la semana.
Ahora se escoge un equipo a través de una subasta, ganando puntos por los hits, dobles, triples, jonrones, bases robadas, carreras anotadas y carreras empujadas de los bateadores, y con las victorias, rescates, ponches y “la proporción” de los lanzadores.
“Proporción”, o “ratio” en inglés, es la suma de hits y bases por bolas (o sea embasados) dividida por los innings lanzados.
El que termina con más puntos se lleva el premio mayor, típicamente de mil dólares para arriba. Se permiten cambios en la nómina, pero hay que pagarlos (con dinero de verdad). Generalmente se escogen peloteros de sólo una liga, la Nacional o la Americana.
Quien anticipe una buena temporada de parte de algunos peloteros, o aún mejor, que anticipe a los enrachados, lleva las de ganar.
Se escogen unos 15 peloteros con los $100, así que cada uno cuesta de promedio unos $7. Las estrellas andan entre 30 y 40 dólares, obviamente que es imposible comprar a más de uno por equipo.
Comprar novatos que prometen por un dólar es una de las estrategias más importantes, por lo que hay que conocer muy bien las ligas menores.
¿Cómo están los nicas este año? Pues bien, ambos Marvin Benard y Vicente Padilla están arriba del promedio en la Liga Nacional.
Marvin vale 14 dólares, bien atrás de Sammy Sosa (36), Vladimir Guerrero (35) y Barry Bonds (34). El líder es Manny Ramírez, $38.
De Benard dice el “Fantasy Baseball” de “The Sporting News”, que “su problema es ser muy impaciente, y por su avanzada edad no se puede hablar de falta de madurez. Pero corre, y con los cañoneros que le siguen anotará muchas carreras. Debido a su contrato jamás lo van a embancar”.
O sea que las carreras anotadas y las estafas hacn que el nica tenga valor.
Vicente cuesta $8, detrás de Robb Nen (35), Trevor Hoffman (34) y Armando Benítez (32). Mariano Rivera (33) es el más caro de la Americana.
Padilla según la revista “es el joven más prometedor de las Mayores”.
Sobre él dicen que “tira a mediados de las noventa con un slider potente y mal carácter. Tuvo problemas con los zurdos especialmente cuando lo usaron de cerrador. Está aprendiendo inglés”.
Los mejores peloteros de fantasía son los de la vida real: Pedro Martínez ($42) y Alex Rodríguez ($40).