La base de una buena construcción

Migdonio Blandón

Cuando se proyecta construir con eficiencia, además del diseño, que tiene que ser práctico y artísticamente preparado, es básico que los elementos a utilizar sean de la calidad adecuada; y si hay que elaborarlos, se elaboren con el debido cuidado, utilizando el mejor material que se pueda obtener; pero si quienes lo proyectan son especialistas en el engaño y la destrucción, aunque hayan sido diseñado de forma sugestiva, debe suponerse una estafa.

Es cierto que como humanos e imperfectos, si nos falta el sólido asidero espiritual de Cristo nuestro Señor, somos susceptibles a fallas y tentaciones, que hacen a quien por autosuficiencia no ha creído necesitarlo, caer con facilidad en delitos de toda índole; y también es cierto que aún habiendo caído muy bajo, si de veras arrepentido se vuelve al Redentor, El misericordioso le perdona, como a todo el que con sincera humildad le busca.

Apartándome del tema inicial, he creído necesario hacer estas consideraciones para referirme a lo dicho por el señor Humberto Ortega S., que según él, está promoviendo una concertación nacional, con el fin de concretar un acuerdo de todos los sectores políticos que tendría la finalidad de hacer la proyección democrática del país, para en un programa de veinte años consolidando la democracia, nivelarlo globalmente con los países desarrollados.

La propuesta es interesante; pero, si este señor resta importancia a la reforma a la Ley Electoral ya propuesta; y que sería a realizarse de inmediato, devolviendo la oportunidad a gran parte de la ciudadanía a participar en la justa electoral que se avecina; por lo que conociéndole es de suponer, que el proyecto que propone, sería similar al que el tiránico gobierno del que fue parte, quiso implantar y que terminó tomando al país como botín.

Con la actitud que sus líderes han seguido; y que ninguno ha demostrado cambio ni arrepentimiento, como el del bíblico Mateo, que devolvió todo lo mal habido; es punto menos que imposible creerles. En Lucas 6-44 y 45 dice: “Cada árbol se conoce por su fruto, no se cosechan higos de los espinos, ni se recogen uvas de las zarzas”. Por todo lo anterior, proyectistas así nunca pueden ser arquitectos idóneos para construir bien.

La base eficaz para construir una auténtica democracia, está en que con la reforma ya propuesta y dentro del marco de las leyes, haya absoluta libertad, seguridad ciudadana y derecho inviolable a la propiedad y justicia equitativa a todos los niveles. Para esto es básico que toda la ciudadanía consciente se decida a propiciar en lo posible una buena educación a la juventud, viviendo e infundiendo principios cristianos, morales y éticos.

Así, con material excelente, en poco tiempo se construiría la Patria grande que anhelamos.

* El autor es empresario, miembro de EDUQUEMOS.  

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