Pozos de León y Chinandega contaminados con pesticidas

Valeria Gonzá[email protected] Los especialistas del Centro para la Investigación de Recursos Acuáticos de Nicaragua (CIRA), realizaron un estudio en 14 pozos perforados y 27 excavados, en la ciudad de León y Chinandega, donde los análisis revelaron la existencia de plaguicidas que contaminan el agua, comentó Armando López González, responsable del Departamento de Micropoluentes. Señaló que […]

Valeria Gonzá[email protected]

Los especialistas del Centro para la Investigación de Recursos Acuáticos de Nicaragua (CIRA), realizaron un estudio en 14 pozos perforados y 27 excavados, en la ciudad de León y Chinandega, donde los análisis revelaron la existencia de plaguicidas que contaminan el agua, comentó Armando López González, responsable del Departamento de Micropoluentes.

Señaló que los estudios revelaron que en el agua hay plaguicidas clorados como el Diedreil, DDT, triple D y Toxafeno. Estos residuos tienen presencia en concentraciones máximas de 43.39 nanogramos por litro, cuando la norma establece es un nanogramo por litro, lo cual constituye “un exceso”.

En el caso de los plaguicidas fosforados los estudios determinaron una alta concentración de Fentión cuya cantidad es de 11,630, cuando lo permisible es 100 nanogramos por litro. Otro de los elementos descubiertos en la investigación es el etil-paratión, cuya concentración es de 93.82, esta cantidad está dentro del límite permisible que es 100, comentó López.

Agregó que las concentraciones encontradas en el agua de consumo humano, presentan una diferencia abismal con lo permisible, por lo tanto “la contaminación en los pozos muestreados es evidente”.

DAÑOS A LA SALUD

Por su parte el especialista en Genética, Gerardo Mejía, dijo que de continuar ingiriendo agua contaminada, la población puede presentar serios problemas en su organismo, por lo que se hace necesario que las autoridades competentes brinden agua libre de contaminación.

Señaló que los residuos de plaguicidas fosforados son los más dañinos porque provocan malformaciones, puede dañar el cerebro, los riñones, el pulmón y el sistema neurológico, y los residuos clorados pueden causar diarrea y alteración en la piel.

El galeno no descartó que los padecimientos renales experimentados por los trabajadores del Ingenio San Antonio tengan su origen en los residuos de plaguicidas.  

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