Acerca de las elecciones de APN

Georgina Lupiac

Si alguien me preguntara por qué soy periodista…, mi respuesta sería: Porque es una de las más nobles profesiones que existe en la tierra, puesto que el periodista es el tambor de resonancia de todo aquel que necesite ser oído.

El periodista en múltiples ocasiones se convierte en el Quijote que pelea contra los molinos de viento, y tal como en el relato de Cervantes cabalga en el Rocinante de la pobreza, encontrándose desprovisto del respeto de los demás.

Es seguro que para todos mis colegas, es un orgullo ser periodista, sin embargo, el sin sabor del desempleo o el sub empleo de muchos o tal vez la negligencia de las organizaciones gremiales que nos aglutina, al enfocar los problemas de forma y no de fondo, como suele suceder, sea la causa de la apatía que hoy percibimos en el gremio, para participar con entusiasmo en las actividades de dichas organizaciones.

Los periodistas que nos llamamos democráticos, hemos desperdiciado la oportunidad que hemos recibido desde mil novecientos noventa que se institucionalizó la libertad de expresión y que este gobierno, la ha sostenido a pesar de que muchos han abusado de ella, para ofrecer al gremio una estabilidad social y financiera que nos permita vivir con nuestras familias de manera digna.

No se trata de que nuestros dirigentes nos consigan en Navidad el privilegio de engrosar una lista de canastas navideñas que alguna Institución estatal o privada se digne a regalar o bien un juguete para nuestros hijos o tal vez un pavo para nuestra cena de Navidad. Se trata de enfocar la problemática en proyectos de mediano y largo plazo que nos permitan con el fruto de nuestro trabajo obtener lo que necesitamos para dar a nuestras familias una vida digna.

Este domingo que es la elección de nuestros directivos, se hace necesario hacer una pausa de reflexión para que sepamos escoger a los mejores hombres y a las mejores mujeres comprometidos con el gremio, para que presenten opciones realistas alejadas de utopías para el bienestar de la inmensa mayoría de periodistas que presentan una situación precaria para su subsistencia y el de los suyos en la actualidad y que amerita del apoyo de quienes despojándose de sus intereses personales se dediquen a fortalecer la Institucionalidad de la Asociación de Periodistas de Nicaragua.

* La autora es periodista.  

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