José A. Poveda
Los países centroamericanos han adoptado nuevas estrategias de desarrollo, orientadas a una mayor inserción en el comercio internacional. Para ello, se impulsan programas de estabilización y ajuste económico, buscando el reordenamiento y modernización de las economías. Sin embargo, cabe destacar que los procesos de ajustes económicos, por sí mismos, no ha demostrado hasta ahora ser el instrumento idóneo capaz de lograr una reasignación y redistribución de los beneficios del desarrollo económico.
En este nuevo resurgimiento integracionista, no sólo los anteriores fenómenos inciden en un replanteamiento del proceso centroamericano. Los cambios que el mundo experimenta, con la formación de nuevos bloques económicos, presionan para agilizar las decisiones gubernamentales. Si Centroamérica no se integra podría desaparecer arrastrada por esa “corriente universal” o apenas sobrevivir ante los nuevos mega-bloques económicos, que están prácticamente creando un nuevo orden económico internacional.
Lo importante es reconocer la necesidad de cambiar el enfoque, desde un concepto de integración de demanda a uno de integración de oferta, propiciando la conformación de sistemas productivos complementarios. Reconvertir el sistema productivo también significa obtener recursos financieros y concesiones de otra naturaleza, a fin de fortalecer nuestro sistema financiero y permitir el mejoramiento de la agricultura e infraestructura en carreteras, energía, telecomunicaciones, etc.
Se callaron las armas, aunque los estómagos continúan vacíos. Sin embargo, el costo ha sido muy elevado para el istmo centroamericano. Ha habido derramamiento de sangre, con guerras que afortunadamente ya son parte del pasado histórico. El panorama luce más esperanzador, pero el camino por recorrer aún requiere del esfuerzo conjunto de todos los sectores de la sociedad. No obstante, las condiciones se están dando para que las futuras generaciones puedan heredar un mundo mejor.
Es indudable que, además de las realidades existentes en el istmo, los cambios ocurridos en el entorno internacional que inducen a la conformación de gigantes bloques económicos, llevan a la conclusión sobre la urgencia de diseñar los alcances y características del nuevo proceso de integración económica.
Las principales propuestas serian:
1. Corrección de desequilibrios macroeconómicos derivados de diferentes programas de ajuste. 2) Restablecimiento del libre comercio. 3) Transformación y modernización de las estructuras productivas. 4) Fortalecimiento de la interdependencia económica y reordenamiento de las relaciones económicas internacionales de la región. 5) Movilización de recursos para financiar el desarrollo. 6) Desarrollo de los recursos humanos. 7) Modernización del sector público. 8) Fortalecimiento y modernización del Poder Judicial. 9) Desarrollo sostenido y el medio ambiente. (AG-92).
* Vicedecano Facultad de Derecho UNAN-León.