María Chavarrí[email protected]
Desde hace tres años aproximadamente que utilizo el teléfono celular, entré en la moda y en el status de tenerlo. En general, el empleo de este aparato ha dejado de ser un lujo, pasando a ser una necesidad como en el caso de los servicios básicos (agua, luz, teléfono convencional).
Las promociones para ampliar la utilización del teléfono celular en todos los estratos sociales y profesiones, son únicas. Bastaba visitar un momento las oficinas de ventas de BellSouth en diciembre para darse cuenta de la avalancha de personas que desean adquirir su teléfono y estar comunicado en todo momento.
A medida que el costo de los servicios y la canasta básica han subido, el uso del teléfono celular en la mayoría de las casas de los nicaragüenses se ha bloqueado. El desempleo y los altos precios a muchos nos ha obligado a tomar estas estrategias:
1. Pasarse al sistema de prepago, para comprar una tarjetita cuando hay plata y esperar a que lo llamen. Así aunque la tarifa por minuto es más cara que el postpago, se reduce el gasto. Dejan de llegar las cuentas que provocan infarto.
2. Los de postpago, tratan de usarlo lo menos posible, que no se pasen los minutos del plan en que se encuentra y esperar a que lo llamen.
Recientemente la compañía que brinda este servicio, pasó un mensaje a sus clientes que por retener la factura iban a cobrar. ¿Será que resulta más caro que enviarlo a los apartados, oficinas, casas, etc.?
El gobierno por su parte en vista de los recortes presupuestarios, ha restringido el acceso de llamadas a celulares y eso significa reducción de clientes y de ingresos. Y si hay salida se lleva un control de quienes llaman y del tiempo que dé uso.
Desconozco la profundidad de este grave problema de contracción del uso de los celulares, sin embargo, las tarifas se han mantenido estáticas. El monopolio está comenzando a tener sus fallas y la falta de competidores no está ayudando al llamado desarrollo, si así queremos llamarlo.
Creo que la comunicación en un mundo globalizado es importante y nosotros, los sufridos nicaragüenses ¿hasta cuándo vamos a continuar con sólo una empresa que brinde el servicio de la telefonía celular, un buen ejemplo son las diferentes opciones que hay para ser usuario de Internet, televisión por cable. Cada quien escoge la empresa que considera que le brinda mejor servicio y el precio que está al alcance del bolsillo.