- No es justo que se diga que si el PC no se une al PLC, el FSLN puede volver al poder, ese reclamo y la culpa le pertenece exclusivamente al PLC y su presidente honorario Dr. Alemán
Jaime Arellano
El Partido Conservador tomó una decisión importante para el futuro de la democracia de este país, al decirle al PLC que si quiere tener conversaciones para una posible alianza tiene que demostrarle al pueblo de Nicaragua que realmente quiere sentar las bases para una verdadera democracia, cambiando las condiciones dañinas que se establecieron con el pacto en la Ley Electoral, para el beneficio de todos los partidos políticos y no sólo del Partido Conservador. Al mismo tiempo, la renuncia del presidente del partido nos deja claramente definido dos cosas, primero que Pedro Solórzano a pesar de su popularidad no tenía ni la experiencia, ni la voluntad de enfrentarse a las situaciones tan complejas que estamos enfrentando los miembros del partido en estos momentos y segundo, con sus declaraciones al irse de la presidencia le lanza un reto a Noel Vidaurre y José Antonio Alvarado al decir que respaldarlos a ellos sería un suicidio para el PC.
Para muchas personas ésta es la oportunidad que tiene el Dr. Vidaurre y el Dr. Alvarado de aceptar el reto y el Dr. Vidaurre de decirle al pueblo de Nicaragua “estoy listo para ser su líder” y esta es la manera como vamos a ir cambiando el país, pero no debe de hacerlo sólo con promesas, sino con un plan concreto y con el apoyo de figuras nacionales que estén dispuestas a enfrentarse al poder y al gran capital como lo hemos hecho algunos, convencidos que en este país ya es hora que por el bien de la democracia empecemos a votar por las personas idóneas y no por miedo a algo o algún partido. Después de tantos sacrificios que ha hecho el pueblo de Nicaragua, después que tanta gente ha muerto en este país, luchando para darles a sus hijos, madres, esposas, padres, hermanos, etc., un país con una verdadera democracia no es justo, por sus memorias, que le digamos ahora que en Nicaragua sólo hay rojos y rojos y negros, no porque no tengan derecho a existir, sino porque el pueblo se merece tener diferentes alternativas, para poder empezar a escoger basados en la credibilidad, experiencia, capacidad, que puedan presentar los diferentes candidatos y no basados en el miedo que podamos tener por una u otra tendencia. No es justo, donde el porcentaje más alto de nuestra población sean jóvenes que nos encasillemos en el voto del miedo y no en el voto basado en lo que más puede convenirles para garantizarles a ellos y a nuestro país un futuro mejor. Pedro Solórzano le lanzó ese reto al Dr. Vidaurre y al Dr. Alvarado, es a ellos a quien le compete decirle a aquéllos que creemos en aquellos, que no estábamos equivocados y que le digan al pueblo de Nicaragua que no se den por vencidos que en los tiempos difíciles es cuando se demuestran los principios y la fuerza de voluntad de los verdaderos líderes que este país necesita.
No es justo tampoco, que se diga que si el PC no se une al PLC, el FSLN puede volver al poder, yo creo que ese reclamo y la culpa le pertenece exclusivamente al PLC y su presidente honorario Dr. Alemán, que cuando estaba negociando el Pacto con el FSLN sin importarle las estadísticas de las últimas elecciones y anteponiendo sus intereses personales a los de la nación, le cedió al FSLN el 35% que éstos tanto deseaban a cambio de su diputación, con el único objetivo de seguir teniendo la injerencia necesaria en su partido y en el gobierno, para volver al poder, según él en las elecciones del 2006, esa ambición desmedida es la verdadera razón de que el FSLN tenga algún chance de volver al poder.
Independientemente de lo que pueda pensar, la pelota está en la cancha del PLC y el reto de liderar la alternativa de una fuerza diferente está en las manos del Dr. Noel Vidaurre y del Dr. José Antonio Alvarado y de todos, que sin importar el precio que debamos pagar por luchar por nuestros principios, tenemos que respaldarlos, hasta que ellos nos digan lo contrario, por un proyecto de nación que trascienda los colores partidarios y conlleve a la base de un verdadero acuerdo nacional.
* El autor es secretario de organización del Partido Conservador.