El prospecto de los dodgers de Los Angeles, Jimmy González considera que debe dar el salto.

Jimmy, impactante

Edgard Rodríguez [email protected] Jimmy González va a su quinta temporada en el béisbol profesional y cree que ha llegado el momento de beberla o derramarla…“Pienso que ya es hora para saber qué pasará conmigo”, me dijo hace unos días sin poder ocultar cierta angustia en sus palabras. Si así fueran las cosas, al club de […]

Edgard Rodríguez [email protected]

Jimmy González va a su quinta temporada en el béisbol profesional y cree que ha llegado el momento de beberla o derramarla…“Pienso que ya es hora para saber qué pasará conmigo”, me dijo hace unos días sin poder ocultar cierta angustia en sus palabras.

Si así fueran las cosas, al club de bateadores de 3 mil hits le faltaría un miembro (Wade Boggs). Tampoco República Dominicana habría aportado un gran receptor (Tony Peña). Incluso, un ganador del Cy Young (Pat Hentgen) sería un desconocido.

Todos ellos, al igual que Jeff Montgomery, el respetable relevista que tuvo Kansas City, se pasaron seis años en las ligas menores antes de recibir el chance de ponerse un “frac” de Grandes Ligas. Pero evidentemente fueron más pacientes que el nica.

Admitamos que el ritmo de Jimmy no es quizá el más adecuado, pero tampoco es para hacer drama. Aquí vivimos con una desesperación de figuras que deseamos que el que firma llegue en dos años a las Mayores. Pero no tenemos fenómenos.

Y si utilizamos el ejemplo de Vicente Padilla como una referencia, nos vamos a enredar. El chinandegano es caso único. Y no sólo aquí. En Latino América no conozco otro caso de alguien que haya empleado tres meses en llegar. Ni siquiera el “Duque”.

Lo esencial será la actitud y entrega de Jimmy este año en Doble A, una categoría en la que según los expertos, el jugador demuestra si realmente es un prospecto. El irá a Jacksonville, que ahora sustituye a los Misioneros de San Antonio en ese nivel.

“Yo siento que puedo socar en Doble A. Haber jugado dos temporadas aquí me han hecho un mejor bateador en el sentido que he aprendido a batear curvas y envíos que se mueven. En las menores el recurso es velocidad pura”, explica el jugador.

González se muestra como un jugador muy evolucionado y sobre todo desde la perspectiva defensiva, un renglón que había provocado una hendidura en su perfil y que en cierto modo no permitía una promoción hacia la categoría que irá ahora.

“Su bate es muy agresivo y creo que con sus progresos a la defensa estaremos en presencia de un mejor jugador. Mi cálculo es que en dos años llega a las Mayores”, me el scout que le firmó, Mike Brito, mientras jugaban los Orioles y Cuba en 1999.

Vamos a ver si su pronóstico se cumple.

ESTO SI ES PACIENCIA

– Rich Amaral, tardó diez años en llegar a las Grandes Ligas. Exactamente el mismo tiempo se llevó Clay Bellinger.

– Alvaro Espinoza y Greg Olson (el cátcher) pasaron ocho temporadas en las menores antes de arribar al big show.

– Si todos esos fueron nicas, nosotros los habríamos descartado con esa manía que tenemos de analizarlo todo desde la perspectiva más coyuntural.  

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