Jorge Loáisiga Mayorgay Noelia Sánchez [email protected]
El ex alcalde de San Juan del Sur, Gerardo Miranda, vendió en los últimos días de su administración “La Casona”, una vivienda en ruinas, estilo colonial inglés, que perteneció a la familia Somoza, luego al Estado y finalmente a esa Comuna.
La derruida casa que ha sido considerada por los pobladores sanjuaneños como “patrimonio histórico” de este puerto fue vendida en 515 mil 600 córdobas.
Aseguran que en la época del comodoro Vanderbilt ahí fue la estación del ferrocarril y las diligencias que llegaban desde San Jorge con las personas que venían por el río San Juan entraban al lago de Nicaragua, desembarcaban en San Jorge y luego viajaban en tren a San Juan del Sur, donde se volvían a embarcar e iban en busca del oro a California.
El bien inmueble le fue vendido a familiares del Magistrado de la Corte Suprema de Justicia, Rafael Solís Cerda, cuya madre es dueña del Hotel Casa Blanca que está contiguo a los terrenos de “La Casona”.
Los compradores son: Róger Antonio Baldizón Ibarra, cuñado de Solís;
Mayda Traycy Montealegre Denueda, sobrina política del magistrado, y los también familiares Eduardo Antonio Baumeister Bruno y Leonor del Carmen Balmaceda Blandón.
“Son familiares míos los que compraron el bien. Incluso yo estuve interesado en comprarlo antes que fuera magistrado de la Corte, pero no tuve dinero en aquel momento y ahora no quise comprarlo para que no se fuera a hacer un escándalo con eso”, expresó Solís Cerda.
El magistrado y el ex alcalde alegan que la venta del inmueble se realizó dentro del marco de las leyes, porque ese era un bien particular municipal y éste se rige por el derecho común, es decir puede ser vendido por la municipalidad.
El alegato principal es que el bien no se rige por el artículo 43 de la Ley de Municipios que establece que los bienes públicos municipales son inalienables, inembargables e imprescriptibles.
Baldizón dijo a LA PRENSA que todo el trámite se hizo conforme a derecho y que no hay nada malo en haber comprado ese bien.
“No veo por qué lo consideran patrimonio, si más bien esa casa afea a San Juan del Sur”, dijo.