- Vicente Padilla es quizá el tirador más espectacular que no estará en los play offs
Edgard Rodríguez C. [email protected]
“Con Barry Bonds no salgo ni a la esquina, pero lo quiero todos los días en mi line up”, dijo en más de una ocasión, Jim Leyland, el exitoso mentor que trabajó con Pittsburgh, Marlins y Rockies.
Algo de eso he escuchado sobre Norman Cardoze.
Cardoze tiene una forma muy particular de ser, pero su calidad como pelotero está distante de cualquier discusión. Para decirlo pronto es el más bateador más calificado que no estará en la postemporada que despega hoy.
Norman viene de batear para 317 puntos, con 6 jonrones y 29 remolques, en un desempeño notable pero que lamentablemente para los masayas no fue suficiente para hacer avanzar a las Fieras. Eso sí, él cumplió con su parte.
Y en postemporada, Cardoze logró crecimientos espectaculares como aquel que registró en 1997 con el Bóer, cuando concluyó sobre los 400. En fin, es jugador para todo momento y muy completo en su desempeño. Hará falta.
¿Cuántos más son los grandes ausentes?
Bueno, no estará Raúl Hernández, un jugador extrañamente subvalorado pese a la fortaleza de sus cifras. El dominicano terminó con 322 puntos, 9 jonrones y 33 remolques. Fue una verdadera amenaza para la triple corona, pero constantemente estuvo en el aire.
Tampoco estará Cairo Murillo, un lanzador que pese a su récord (7-10) alcanza en todos los staff de la liga. Algo ocurrió con Murillo, pero en lugar de saltar hacia el futuro, dio un gran paso hacia atrás. A menudo se cuestionó su actitud y algo de eso debe haber fallado.
¿Qué me dice de Julio César Ráudez?.. Usted cree que existe un equipo aquí que se hubiera resistido a incorporarlo en su rotación de haber estado disponible. Para el San Fernando en una ocasión ganó cinco juegos en los play offs y venía de ganar 15 en la serie regular.
Enrique Salgado ganó 7 juegos y salvó 4 en una labor extraordinaria, pero por la debilidad de sus antecedentes habría estado rodeado de cierta interrogantes en torno a su desempeño ahora, cuando la experiencia suelo jugar un papel decisivo.