Prevén pocos cambios en relaciones con Nicaragua

Alberto L. Alemán [email protected] Estados Unidos no tiene intereses estratégicos geopolíticos y económicos en Centroamérica, y no debe haber grandes cambios de las las líneas principales de su política hacia Nicaragua con el advenimiento de una administración republicana, considera el analista y académico Arturo Cruz. “Las preocupaciones de EE.UU. son básicamente de corte comercial (a […]

Alberto L. Alemán [email protected]

Estados Unidos no tiene intereses estratégicos geopolíticos y económicos en Centroamérica, y no debe haber grandes cambios de las las líneas principales de su política hacia Nicaragua con el advenimiento de una administración republicana, considera el analista y académico Arturo Cruz.

“Las preocupaciones de EE.UU. son básicamente de corte comercial (a nivel global). El área de Centroamérica ha pasado a un segundo plano. Tenemos que reconocer que éstas son economías muy reducidas, y que en el caso de Nicaragua, la economía es de 2 mil millones de dólares, la más pequeña de Centroamérica”, argumenta Cruz en una entrevista con LA PRENSA.

“En ausencia de la Guerra Fría, la región ya ha pasado a un segundo plano. Ya no veo a los Estados Unidos, ante la falta de incentivos geopolíticos, preocupados por la región”, agregó.

Incluso, Cruz cree que a los estadounidenses “no les molestaría” ver una mayor presencia de México en la región, al extremo que “por primera vez Centroamérica perfectamente puede ser parte de la esfera de influencia de los mexicanos en el orden econónomico”.

En cuanto a comercio continental, EE.UU.centra su atención en países como Chile, Argentina y desde luego, México y Brasil, los mercados más importantes.

Naturalmente, el combate a las drogas es otro tema central de la política norteamericana y desde esa perspectiva, Colombia es un país importante también. El mismo secretario de Estado entrante, Colin Powell, lo reafirmó antayer en el Senado.

Cruz especuló que la administración de George W. Bush empujará con mayor fuerza por acuerdos que fomenten el libre comercio y la caída de las barreras comerciales, en parte, profundizando los beneficios de la Iniciativa de la Cuenca del Caribe. En parte, por tener vínculos menos fuertes con los sindicatos y contar con una clientela política diferente, en la cual las grandes compañías ocupan un lugar importante, no obstante, los grandes esfuerzos del Presidente Bill Clinton en el área comercial.

w EL LIDERAZGO DE

DANIEL ORTEGA

“No creo que le inspiren (los sandinistas a EE.UU.) los temores anteriores”, estimó el analista.

“Es mi impresión de hablar con republicanos y demócratas, en mis contactos académicos allá (en EE.UU.), de que perciben al FSLN como un movimiento caudillesco, una maquinaria electorera en función de los intereses de un caudillo hegemónico, Daniel Ortega”.

Según Cruz, un profesor del INCAE, doctorado en Historia Económica en la Universidad de Oxford, a los norteamericanos les preocupa lo que llama “excentricidades” de Daniel Ortega: Su amistad con líderes mundiales con los cuales EE.UU. tiene malas relaciones, una alusión a Fidel Castro y al libio Moamar Kadafi.

«SOMOS HUERFANOS DE IMPERIO»

“Creo que la historia de Nicaragua ha estado íntimamente ligada a los intereses de los norteamericanos y … muchas veces hemos alegado que nuestros problemas son producto de esa relación”, dijo Cruz. “Yo he sido un escéptico de eso … Tal vez ellos complican las cosas, pero no necesariamente son los causantes de esto. Creo que ahora somos huérfanos de imperio; los EE.UU. no tienen ningún interés de administrar los asuntos nicaragüenses. Creo que estamos solos ante nosotros mismos… Es un momento decisivo de nuestra historia porque tenemos la oportunidad de asumir los aciertos y los desaciertos”.

¿Y SI GANAN LOS SANDINISTAS?

Preguntado sobre la posibilidad de una victoria electoral del FSLN y sus consecuencias porobables para las relaciones bilaterales, Cruz dijo:

– “En principio no veo por qué va a ser una relación de deteriorio. También depende de cómo los sandinistas se van a comportar. De verdad creo que el tema central para los Estados Unidos en parte tiene que ver con el tráfico de drogas, el lavado de dinero, el tema del terrorismo, que es muy importante.

– “Si el FSLN se administra con un mínimo de seriedad, que es de esperarse, no estoy diciendo que no va a ser así, la relación no será ni óptima ni tampoco deteriorada. Va a ser una relación correcta.

– “Insisto, los EE.UU. ya no ven una amenaza ideológica ni mucho menos geopolítica (en el sandinismo). Si el FSLN quiere tener relaciones íntimas con (Fidel) Castro, ése es un problema del FSLN, aunque no van a aplaudir esas relaciones, no va a ser un tema de ruptura”.  

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí