- José Rivas asegura que el Cónsul de Estados Unidos intentó “avasallarlo” y por “exigir respeto” hubo “roces” que acabaron con su destitución
- Un narco colombiano obtuvo pasaporte nica usando el nombre de un difunto
Eduardo Marenco [email protected]
José Rivas definió la situación de la Dirección de Migración y Extranjería de Nicaragua, con una frase sencilla: “Esto es una bomba de tiempo”.
El mismo Rivas reveló ayer que el narcotraficante colombiano Jorge Camilo Henao Rivera logró tramitar un pasaporte nicaragüense con el nombre de un ciudadano difunto.
Los primeros charneles afectaron al propio Rivas, quien fue removido por el Presidente Arnoldo Alemán del cargo de director de Migración y Extranjería, luego que el Cónsul de la Embajada de Estados Unidos, Celio Sandate, cancelara a Rivas, el cinco de diciembre pasado, su visa de ingreso a ese país, vinculándolo a un presunto tráfico de indocumentados y “tráfico de sustancias controladas”.
Rivas brindó una conferencia de prensa ayer en la que niega los señalamientos que el Cónsul Sandate plasmó en una carta oficial y los atribuye a una tensa relación con el cónsul, llena de roces, en la que “me hice respetar cuando él intentó avasallarme”.
En la carta del cinco de diciembre, dada a conocer por Rivas, el Cónsul Sandate señala: “Estimado Señor Rivas: Lamento informarle que de acuerdo a las Secciones 212 (a) (6) (E) y 212 (a) (2) (C) del Acta de Inmigración y Naturalización de los Estados Unidos, a partir de este momento usted ya no es elegible para portar una visa que le permita viajar a los Estados Unidos. Estas Secciones del Acta en particular prohíben la entrada a los Estados Unidos de Norteamérica a toda persona de quien se tenga conocimiento que esté involucrada en el tráfico de inmigrantes ilegales a los Estados Unidos, y que esté involucrado con otras personas en el tráfico ilegal de sustancias controladas”.
“Le aseguro que esta decisión ha sido tomada después de un cuidadoso y exhaustivo estudio de los hechos”, dice la carta de Sandate, la que según la Agregaduría de prensa de la Embajada de Estados Unidos, “es producto de una decisión del Departamento de Estado”.
w En el banquillo de los acusados
El cinco de diciembre del 2000, el ahora ex director de Migración, José Rivas, se presentó al despacho del Cónsul de Estados Unidos, Celio Sandate y éste le solicitó personalmente sus pasaportes y de su puño y letra anuló las visas en el documento ordinario y en el diplomático.
“Le dije a Sandate que no me decía cuáles son los casos puntuales (de tráfico de indocumentados y drogas) para poderme defender, cambié de colores porque soy hombre de vergüenza… Como me gusta darme a respetar, ésta es la factura que me están pasando. Inmediatamente me fui donde el Presidente de la República, le hice ver esta carta y mis pasaportes con visas canceladas, yo me sentía en un banquillo de los acusados”, dijo Rivas.
Rivas reflexionó: “Si esto lo hizo con el director de Migración y Extranjería, qué podría hacer este señor con un ciudadano común y corriente”.
Añadió que el cónsul de Estados Unidos no mostró interés en conocer cómo se expidió el pasaporte ordinario serie D- 122819 a favor de Pedro Irving Guillén Merlo, un ex piloto de la Contra nicaragüense que conducía en mayo pasado un helicóptero de matrícula mexicana que aterrizó de emergencia en Siuna, con presunta vinculación al narcotráfico.
Rivas explicó que Guillén Merlo le salvó la vida el 3 de julio de 1986 al pilotear el helicóptero que lo rescató de las montañas nicaragüenses, donde Rivas fue herido y perdió una de sus piernas en un combate contra los sandinistas.
“Lo conocíamos como Willy”, recuerda Rivas. “Él vino a solicitar su pasaporte estando yo en Migración en septiembre de 1999, yo le autoricé el pasaporte”, afirmó.
Sin embargo, recalcó que el primer pasaporte se lo extendieron en 1990, siendo director de Migración el comandante sandinista Luis Guzmán.
En 1992, bajo la administración de César Delgadillo, se le da un nuevo pasaporte y luego se le otorga otro en noviembre de 1997, bajo la administración de Carlos García.
“Tengo entendido que alguien envió la hoja de solicitud a la Embajada de Estados Unidos”, dice Rivas, “pero el Cónsul no puso interés en que le explicara el caso”.
El expediente de Guillén Merlo permaneció en una caja fuerte donde Rivas también guardaba los expedientes de José Antonio Alvarado, Haroldo Montealegre, José Rizo y Jaime Morales Carazo, “para que no desaparezcan”.
UNA RELACION DE ROCES
Pero no fue ese el único caso que disgustó a Sandate.
“También me acusan de traficar con chinos. Nosotros, por órdenes expresas del Presidente de la República solamente damos visa a los chinos continentales cuando son solicitadas por las empresas que forman la corporación de Zonas Francas, hay 389 chinos residentes que trabajan en quince empresas taiwanesas”, aseguró Rivas.
Explicó que “los chinos de Taiwan tienen visado libre”, conforme a la ley y que hay un Comité de Evaluación que autoriza la visa a los chinos continentales, en el que participa también el Ministerio de Economía.
Rivas sostuvo que su relación con Sandate fue tensa, ya que “quiso avasallarme y yo me di a respetar”. Fue una relación de “roces”, definió.
Sandate, según Rivas, llegó al punto de llamar al director de Migración del aeropuerto para pedirle que detuviera a una familia, pero éste se negó.
En otra ocasión se detuvo a treinta ecuatorianos en la frontera de El Guasaule, que habían ingresado legalmente a Nicaragua y como sus papeles estaban en regla fueron liberados, lo que “no le gustó porque él los consideraba ilegales, él pretendía que los mantuviera presos sin ninguna justificación”.
Hacía coordinaciones para repatriar indocumentados con funcionarios menores de Migración a “espaldas mías”, dijo Rivas. Solicitaba información a cualquier funcionario “déspotamente y amenazando a funcionarios de Migración”, añadió.
“La esencia de todo este roce es porque me he querido dar a respetar”, dijo Rivas.
RIVAS INVOLUCRA A CARLOS MARIO PEÑA
José Rivas denunció que la Embajada de Estados Unidos le solicitó información por la entrega de un pasaporte nicaragüense al narcotraficante colombiano Jorge Camilo Henao Rivera, bajo la falsa identidad de Fabio Roberto de Jesús Peña Pérez.
– Henao Rivera podría ser Jorge Henao, cuñado de la Viuda de Pablo Escobar o estar ligado a Arcángel de Jesús Henao-Montoya, jefe del Cartel del Valle de Cauca, al norte de Colombia.
– Rivas sostiene que en agosto de 1998, cuando él era viceministro de Gobernación, el empresario radial Carlos Mario Peña llegó a solicitarle una carta de recomendación dirigida al director de Migración Carlos García, para que extendiera un pasaporte a su hermano Fabio Roberto de Jesús Peña Pérez.
– El 16 de agosto de 1998 Migración extendió el pasaporte a favor de Peña Pérez, pero pusieron la fotografía del narcotraficante colombiano. El hermano de Peña falleció en 1985.
– Mostró la firma de Carlos Mario Peña en la solicitud del pasaporte que fue emitido el 16 de agosto de 1998, pero la persona que lo recibió no firmó el libro de control.
– Carlos Mario Peña negó que haya solicitado ese pasaporte alguna vez a Rivas: “Mi hermano falleció en Guatemala en 1985. El tiene que probar sus aseveraciones. El título y acta de nacimiento de mi hermano están en los archivos de Migración, hay que descubrir alguna mafia que está sacando pasaportes de muchos difuntos, no solamente el de mi hermano”.