AFP
WASHINGTON.- El presidente electo George W. Bush afirmó que la interacción con América Latina será una prioridad de su gobierno, pero le espera una ardua batalla en el Congreso para conquistar el “fast track” que necesita para negociar una zona hemisférica de libre comercio.
La mayoría de los analistas en Washington coinciden en que para demostrar su compromiso hacia la región Bush debe rápidamente definir una estrategia destinada a conseguir este año la “vía rápida” y revivir la negociación del Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA).
“No va a ser fácil”, comentó Michael Shifter, vicepresidente del organismo independiente Diálogo Interamericano, con sede en Washington, al anticipar resistencias en el partido demócrata y, en menor grado, en el propio partido republicano, mayoritario en el Congreso.
El ALCA, zona libre de barreras aduaneras de Alaska a Tierra del Fuego, que se espera crear para el 2005, será el tema central de la III Cumbre de las Américas, que se efectuará en abril próximo en Quebec (Canadá), a la que asistirán todos los mandatarios del hemisferio salvo el cubano Fidel Castro.
El fast-track “es una de las prioridades del presidente”, dijo Ari Fleischer, portavoz de Bush.
La “vía rápida” permite al presidente negociar acuerdos comerciales y someterlos posteriormente al Congreso, que puede aprobarlos o rechazarlos, sin introducirle modificaciones.
El Presidente Bill Clinton lo obtuvo para negociar el acuerdo de libre comercio de América del Norte (TLC) con México y Canadá, pero luego fracasó dos veces en su intento por renovarlo, principalmente a raíz de reticencias en el ala izquierda de su partido demócrata, que teme una fuga de puestos de trabajo hacia países con mano de obra más barata.
Según el experto Shifter, si Bush desea enviar una señal de compromiso fuerte a América Latina, debe actuar rápidamente en tres frentes: el ALCA, la renovada relación con México y un replanteo de la política hacia Colombia.
Según Shifter, Bush “deberá responder al nerviosismo que existe en América Latina sobre lo que está haciendo Estados Unidos, y comenzar a hablar de otras opciones”.