- En el centro de la ciudad y en las inmediaciones del Mercado Central entrega la población su donativo
Carol Munguía – [email protected]
CHINANDEGA.- Miembros y voluntarios de la filial de Cruz Roja Nicaragüense en Chinandega desarrollaron ayer un hablatón radial en socorro a los miles de damnificados del terremoto que destruyó parte de las poblaciones de Santa Tecla, San Agustín y Usulután, en El Salvador.
La benemérita institución está recibiendo la ayuda que los chinandeganos destinen para los hermanos salvadoreños que sufren por el violento terremoto, mientras en el occidente del país continúan sintiéndose esporádicas sacudidas.
LLAMADO DE CONSUL SALVADOREÑO
El cónsul salvadoreño en Chinandega, ingeniero Oscar Rolando Sariles, envió un llamado a los más de dos mil coterráneos ubicados en León y Chinandega para que se presenten a la representación diplomática a cooperar en la canalización de la ayuda que envíen los occidentales.
“Primero darles información de lo que acontece en el país, solicitarles colaboración específica e informarles que se abrió una cuenta para quienes quieran dar aporte económico”, informó a los medios locales.
En ese sentido adelantó que los damnificados necesitan agua, plástico negro y comida enlatada.
Artistas locales, periodistas, locutores y voluntarios de Cruz Roja encabezan la jornada de auxilio, que se concentrará en la esquina de los bancos, en el centro de la ciudad y en las inmediaciones del Mercado Central, donde concurre la población.
En el Consulado salvadoreño en Chinandega cuentan con la lista actualizada de salvadoreños fallecidos, con el propósito de brindar información fresca a los familiares.
El dato preliminar es de 21 mil viviendas dañadas, lo que significa que la ayuda de los occidentales se destinaría para la compra de material para cubrir a las víctimas, aunque hay otras prioridades, dijo un miembro del Comité proayuda a los hermanos salvadoreños.
El diplomático Sariles agradeció la ayuda que los chinandeganos brinden a favor de su pueblo, el cual sufre momentos muy difíciles.