- Las frecuentes
manifestaciones violentas de los
últimos días, han creado un clima hostil en la liga
Edgard Rodríguez C. [email protected]
La última vez que un receptor había saltado tras un jugador del equipo contrario, fue cuando Carlton Fisk se abalanzó sobre Deion Sanders, a quien tumbó después de un fuerte llamado de atención por negarse a correr hacia la inicial con una rola al infield.
El domingo, Marlon Abea se fue encima de Humberto Macías después de ponerlo out en una jugada que debió ser forzada en el plato… Y ahí se encendió la chispa que dio origen a un lastimoso espectáculo que terminó con varias expulsiones y lesionados.
Lo que ahí ocurrió es reprochable. Nada justifica la violencia en el juego. Una cosa es jugar con agresividad –lo cual es muy apreciado- y otra atropellar a quien se cruza en medio. Una cosa es actuar con hombría y otra como un matón.
Nuestros peloteros tienen que aprender a coexistir pacíficamente. Hoy pueden estar en aceras contrarias y mañana ser compañeros de equipo. El béisbol es su modus vivendi. Lo menos que tienen que hacer, es respetarlo. Muchos hacen lo contrario.
Pero el caso de Abea y Macías en el que lamentablemente intervino “de nuevo” Aníbal Vega, es el corolario de una serie de conflictos que están empañando el torneo. Hace sólo una semana, Abea trató de fajarse contra Sergio Lacayo Jr.
Y desde Chinandega, Oscar Avendaño nos informa que Reynaldo Padilla la emprendió contra un árbitro y ahora corre el riesgo de ser objeto de una suspensión bien severa. Se habla de varios golpes contra el juez Gustavo Martínez.
En Managua, Sandy Moreno anotó de espaldas al home, en una jugada que provocó las más diversas reacciones. Para muchos se trató de un irrespeto al juego y en el dugout de las Fieras fue interpretado como una provocación.
Y antes de esto en el juego del sábado, a Abea trataron de golpearlo en varias ocasiones, mientras el cátcher del Bóer ripostaba moviendo su trasero en dirección al box… “Debí expulsarlo en ese momento”, se lamentó David Griñán.
En las circunstancias actuales, en las que la liga se está jugando casi en familia, ninguna de estas cosas contribuyen a atraer público…Ojalá todo lo sucedido constituya un punto de inflexión en el comportamiento de todos.
REYNALDO EN LIOS
– Reynaldo Padilla es acusado de haber golpeado a un árbitro en Chinandega y estará sin jugar hasta que se investigue su caso.
– Hace más de una década, Jaime Miranda fue suspendido por dos años por agresión a un juez tras un polémico fallo.
– El caso más reciente de enfrentamiento violento entre jugador y árbitro, fue el de Eddy Molina, suspendido por 6 juegos.
– Marlon Abea, Aníbal Vega y Raúl Hernández están a la expectativa de la resolución de la comisión disciplinaria.