- Con el día brumoso, la playa ofreció un delicioso ambiente en este largo fin de semana
Moisés Martí[email protected]
Como un adelanto de lo que podrían ser las vacaciones de Semana Santa, los managuas se desbordaron por las playas de Masachapa, Pochomil, Casares y La Boquita, para reponerse del desvelo, la resaca y el cansancio producto de las fiestas por el fin del año 2000, constató LAPRENSA en un recorrido por dichos lugares.
Los balnearios mencionados se encontraban bastante concurridos, lo cual significó una relativa ganancia para muchos de los negocios ubicados en estas playas. Ramón Cruz, trabajador del restaurante “Los Ranchitos” en Pochomil, comentó que tenían mucha esperanza en la afluencia de gente, lo que podría resultarles en algo de ganancias para el negocio.
“Nosotros les damos el rancho, la mesa, la hamaca y hasta el parqueo al visitante con la única condición que consuma algo del negocio”, explicó Cruz. No obstante, no todo fue alegría, ya que se reportó el ahogamiento del niño Jasón Steve Alegría López, de 12 años, a eso de las ocho de la mañana frente al hotel-bar “Pelicano”, en el mismo balneario.
En Masachapa el ambiente era similar. “El mar está tuani y las aguas están bastante mansitas. Lo único malo ha sido que las muchachas no trajeron vestidos de baño, sino que se han bañado principalmente en short y camiseta”, declaró Raúl Santana, de 22 años y quien era cubierto de arena por sus hermanas. “Desde el 25 hasta hoy primero de enero ha estado lleno de gente, por lo que las ventas están un poco buenas”, comentó por su parte Eddy José Bermúdez, vendedor de pescados en la misma playa.
Nada de lo anterior varió en La Boquita, en la que los fuertes vientos y el cielo nublado brindaban una atmósfera agradable al visitante. “El 25 venimos aquí, así como el primero de enero, ya que eso ha sido una costumbre en nuestra familia”, contó Aracelly Guillén, mientras jugaba con su pequeño hijo.
Leonardo Rafael Parrales, quien alquila caballos para pasear por la playa, declaró que estos días festivos son de gran ayuda para lograr un “extra” de dinero, ya que el resto del año “el negocio se pone malo”. Finalmente en Casares, la gente acudió en grandes cantidades para darse un chapuzón, refrescar las ideas y planes que tengan para este nuevo año 2001.