Euclides Cerda CaleroEspecial para LA [email protected]
JINOTEPE.— Presentando tres profundos mordiscos en la mano derecha llegó de emergencia al Hospital Santiago el joven Moisés Apolinar Martínez Cortez, de 22 años, quien aseguró que el accidente le ocurrió cuando intentó agarrar a un furioso mono congo que pensaba sacrificar para sacarle la manteca.
Moisés recibió ese encargo de parte de un amigo y para eso se trasladó a la finca llamada La Calera, jurisdicción de la comunidad El Caco de Santa Teresa, donde abundan estos primates y se observan en las cumbres de los árboles.
Dijo que al animal, una vez sacrificado, se le extraería la manteca que sería utilizada para curar el asma que padece un niño de su amigo.
“Al momento en que ya lo traía casi amarrado, se me lanzó furioso encima por lo cual metí de inmediato la mano derecha donde me propinó los tres mordiscos que me mantienen hospitalizado”, se quejó amargamente.