- En medio del deterioro de nuestro deporte, en este 2001 la principal meta será levantarnos de la lona
Edgard Tijerino [email protected]
¿Recuerdan cómo se acostó nuestro deporte el 31 de diciembre del 2000?… Atrapado por la indiferencia del Gobierno, cojeando dramáticamente por la falta de instalaciones, acuchillado por un presupuesto miserable, con el proyecto de nuestra participación en los Juegos CA sepultado entre los escombros, con un Instituto de Deportes inutilizado por el abandono y un Comité Olímpico cargado por Federaciones infuncionales, era como un cielo sin luna, una noche sin estrellas, un amanecer sin mañana, un futuro sin esperanzas.
Cierto, está Adonis Rivas en las puertas de otra defensa de su cinturón, la posibilidad del resurgir de Rosendo Alvarez, la fe en el futuro del Patito Fuentes, el empeño por construir una Selección de Béisbol competitiva que pueda fajarse en el Mundial de Taiwan, el avance en organización del fútbol, la presencia de Marvin Benard en la Gran Carpa, la posible proyección de Vicente Padilla y el intento de establecimiento de Oswaldo Mairena, pero eso no obedece a ningún plan de desarrollo convenientemente estructurado y con la garantía de un soporte lo necesariamente consistente.
Nuestro deporte no sigue señales trazadas a través de proyectos, sino que se mueve al bolsazo, como casi todo en este país, mal manejar un banco, fabricar una candidatura, sacar de la manga de la camisa una inhibición.
Otra vez estamos en un arranque de año y los sueños siguen siendo los mismos… Bueno, por soñar no se paga impuestos, no todavía, y aquí va lo que esperamos –ingenuamente si se quiere en algunos casos- de este 2001 que se está midiendo los pañales.
– Un presupuesto que permita poder asegurar la ejecución de algunos programas de desarrollo deportivo que han permanecido envueltos en telarañas.
– Volver a ganar más de 140 medallas en los Juegos Centroamericanos que este año se realizarán en Guatemala. ¿Por qué no revisar el plan que nos permitió saltar espectacularmente en los 80?
– Adonis Rivas sobreviviendo en unas tres defensas de su cinturón de las 115 libras. El muchacho nos ha estado sorprendiendo de una pelea a otra.
– Rosendo Alvarez, revitalizado, re-enfocado, ascendiendo al trono de las 108.
– “Patito” Fuentes, terminando de impactarnos con la conquista de una corona.
– Marvin Benard, registrando por vez primera una temporada de 300 con el número de turnos requeridos, repitiendo más de 100 anotadas y evolucionando como lead-off y fildeador.
– Vicente Padilla, moviéndose hacia la zona de remate o de apertura después de llamar la atención funcionando como relevista medio en el staff de los Filis.
– Oswaldo Mairena, demostrando en el spring trainning que tiene el material requerido para establecerse en el bullpen de Chicago.
– Armar una Selección de Béisbol con el nivel de competencia que le permita fajarse en el Mundial de Taiwan.
– Nuestro fútbol, haciéndose sentir en algunos de los Torneos de la CONCACAF.
– Una necesaria revisión y re-estructuración de las Federaciones, para convertirlas en funcionales.
– El fortalecimiento de la alianza entre el CON y el INJUDE.
– Un Campeonato Nacional de Béisbol sin tantos clavos, con directivos entrando en la etapa de madurez, conscientes que lo prioritario son los intereses del juego.
– Una pista de Atletismo.
– Un Gimnasio Nacional, ligeramente superior al Polideportivo que regaló como algo provisional el Gobierno de España en los 70.
Difícil, eso es apenas una definición sencilla de todos estos retos. ¿Cuántos de ellos podrán realizarse?