- El Santo que dio comienzo a una era de paz del cristianismo
Aníbal Gallegos B. – [email protected]
CATARINA.- Con motivo de las fiestas patronales en honor a San Silvestre Papa, el cura párroco, mayordomo y pueblo en general están invitando a todo el pueblo católico a celebrar las fiestas que inician hoy y concluyen el primero de enero del 2001.
Según registra la historia eclesiástica fue San Silvestre quien dio comienzo a una era de paz del cristianismo.
De él hace suyo este elogio “varón divino, de angelical aspecto, elegante y claro en el hablar, honesto en su cuerpo, santo en sus obras, grave y maduro en sus consejos, católico en fe, adornado por el Señor con tales gracias y virtudes que le granjearon la simpatía de cristianos y gentiles”.
San Silvestre nació en Roma en el año 27 y se educó bajo la dirección del santo sacerdote Cirino. Cuentan que se hospedó en su casa y dio después honores sepultura al mártir Timoteo de Antioquía, por lo que tuvo que comparecer ante el prefecto de Roma, Tarquinio.
Siendo presbítero de la Iglesia de Roma “de vida casta, de piedad ferviente, mortificado y humilde” el 31 de enero del año 314 fue elegido Papa para suceder a San Melquiades.
Al siguiente año de ser elegido Papa se celebró en San Arlés un concilio contra los donatistas, convocado y presidido por el emperador. San Silvestre envió sus legados y al terminar de celebrarse, los padres le escribieron con expresiones de gran afecto y reverencia diciendo: “Al amadísimo Papa Silvestre: Unidos con el común vínculo de la caridad y unidad de la madre iglesia católica, saludamos al gloriosísimo Papa con todo nuestro respeto.
Ojalá hermano hubiera estado presente en este acontecimiento, pues creemos hubiera dado una sentencia más severa y nuestra asamblea hubiera gozado de mayor alegría”.
Aparece San Silvestre como un hombre que trabajaba en silencio pero su labor es eficaz.
LAS ENSEÑANZAS
– A San Silvestre hay que atribuir muchas normas de liturgia y disciplina eclesiástica. El dispuso que sólo pudiera consagrar el santo Crisma y administrar el sacramento de la conformación a los bautizados.
– Que los corporales del altar para las celebraciones eucarísticas fueran de tela de lino y no de seda o paños de color para mejor representación de las sábanas en que fue envuelto el Cuerpo de Cristo. Para desterrar los dioses del paganismo con que eran nombrados los distintos días de la semana, mandó que estas se llamaran ferias.
– Murió San Silvestre el 31 de diciembre del 355. San Dámaso nos dice que descansó como católico y confesor. Como católico, porque supo conservar la luz de su fe en tiempos de duras herejías. Como confesor porque con la Santidad de su vida dio testimonio de Cristo.