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El balompié pinolero siguió su inexorable paso hacía un futuro mejor.
Esa es la impresión que quedó este jueves después de que la Federación Nicaragüense de Fútbol (FENIFUT) rindió su tradicional informe anual.
En este esperado manuscrito, de nuevo se reflejó su enorme capacidad administrativa, organizativa y de gestión.
Otra vez en el 2000 el balompié continuó su expansión y desarrollo cobijando casi todo el territorio nacional.
Las metas se cumplieron en un 90 por ciento y aunque competitivamente fue un año discreto se pudo mostrar que hay material con talento para brillar a largo y quizá a mediano plazo. Todo es cuestión de tiempo.
En el patio fue normal el movimiento futbolístico con la realización de torneos en la mayoría de las categorías, el fútbol femenino y sala.
En esta modalidad se debutó en una fase eliminatoria mundialista que tuvo lugar en Costa Rica demostrando que Nicaragua tiene interés en salir del aislamiento y la mediocridad.
Como en ningún otro deporte fue común que todos los domingos los rectángulos permanecieran atiborrados de jugadores y público, en una experiencia que dejó claro la necesidad de más canchas ante la inevitable proyección y aceptación de esta disciplina que cada día crece más.
De las participaciones internacionales, Nicaragua estuvo en las eliminatorias del Mundial Japón-Corea 2002, resaltando el segundo encuentro contra Honduras en el que se perdió 1-0 en los últimos 10 minutos del desafío.
Sin embargo, resultó brillante la presentación de una selección sub-20 en las recientes eliminatorias de la categoría en Panamá.
De ese país canalero si bien se regresó con dos derrotas y una victoria, también se retornó con la satisfacción de saber que la Tierra de Lagos y Volcanes cuenta con el material humano para pronto brindar grandes batallas.
En gestión no hubo nadie con calidad para ponerle un pie adelante a la FENIFUT, que logró muchos convenios.
Sobresalen: continuar recibiendo la ayuda directa de la Federación Internacional de Fútbol Asociado (FIFA) y el respaldo de esta misma entidad mundial por medio del Proyecto Gol. Se suman firmas de cooperación con la Real Federación Española, patrocinio de la prestigiosa marca de ropa deportiva, JOMA, y la promoción de más árbitros FIFA, entre ellos la primera mujer nicaragüense en lograrlo: la diriambina, Elizabeth del Socorro Aguirre.