Un agente del Laboratorio Central de Criminalística de la Policía examina el cuerpo de la joven Porfiria Antonia Guevara Garay. LA PRENSA/ESQUIVEL.

Policía investiga muerte de joven

La Policía ya capturó al principal sospechoso, el compañero de vida quien presuntamente siempre le daba maltrato La joven trabajaba en Zona Franca y estaba de subsidio Judith GarcíaEspecial para LA [email protected] Porfiria del Carmen Guevara Garay habría cumplido 32 años ayer miércoles, pero amaneció muerta en su cama, presuntamente asfixiada y estrangulada. El escenario […]

  • La Policía ya capturó al principal sospechoso, el compañero de vida quien presuntamente siempre le daba maltrato
  • La joven trabajaba en Zona Franca y estaba de subsidio

Judith GarcíaEspecial para LA [email protected]

Porfiria del Carmen Guevara Garay habría cumplido 32 años ayer miércoles, pero amaneció muerta en su cama, presuntamente asfixiada y estrangulada. El escenario del crimen fue la habitación cuyo interior era dominado por arreglos alusivos a la Navidad.

Aunque aún no se ha determinado si la joven fue asesinada o se ahorcó, ya que hay varias versiones, por las evidencias encontradas por la Policía en el sitio, una casita ubicada en el barrio Grenada, frente al hospital Manolo Morales, se presume que fue asesinada. Su cuerpo presentaba señales de violencia, principalmente en el cuello y dos almohadas bañadas de sangre cubrían su rostro.

La ahora occisa, que tenía ocho días de haber abortado, fue encontrada por su cuñada Melly Adriana Sánchez, quien intentaba despertarla para que asistiera a su centro de trabajo.

“Entonces la volteé y le vi la cara llena de purulencia y con un montón de sangre seca en el cuello”, dijo. Al quitarle las almohadas descubrió que estaba muerta, vestida con pantalón y blusa.

Mientras tanto, María Antonia Martínez Garay, hermana de la fallecida señala como presunto asesino al compañero de vida de la misma, Antonio Martínez Acevedo, de 22 años, quien no se apareció en toda la noche a la casa donde habitaba junto a su esposa.

El sitio donde vivía la joven es una cuartería. Ella vivía en un cuarto del fondo. En las habitaciones de la entrada vivían la mamá y el padrastro, dueño de la cuartería. A pesar de haber muchos vecinos que siempre escuchaban los pleitos de la pareja, la noche del martes no escucharon nada.

El dueño de la cuartería, Francisco Salomón Sánchez Aguirre, dijo que a eso de las 11:30 de la noche le abrió la puerta a su hijastro Antonio Martínez Acevedo, pero después cambió la versión y dijo que a la medianoche miró que un desconocido, con una maleta en una de las manos, salió del fondo del patio.

Para la Policía, el principal sospechoso es Martínez Acevedo, quien ya fue capturado mientras el cuerpo de la joven fue llevado al Instituto de Medicina Legal para ser examinado y determinar si murió por suicidio por estrangulamiento.  

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí