Hay que ubicar las expectativas

En nuestra opinión editorial del día de ayer señalamos que el ingreso de Nicaragua a la iniciativa HIPC representa una nueva oportunidad que debemos aprovechar de manera responsable y honesta. Señalamos también que la HIPC, sin embargo, no es una receta mágica para resolver los ingentes y complejos problemas nacionales.

Sobre este último punto queremos hacer énfasis, especialmente después de lo afirmado por el Dr. Noel Ramírez, Presidente del Banco Central, en un artículo publicado en la página de Opinión de nuestra edición de ayer. Aprovechando la euforia causada por la noticia de que el Directorio del Fondo Monetario Internacional aprobó este lunes pasado una etapa más en el largo camino para lograr la condonación de la deuda externa, el Dr. Ramírez enumeró —una vez más— algunos de los logros macroeconómicos del Gobierno.

Respecto a la HIPC dice el Presidente del Banco Central: “Nicaragua ha alcanzado el ‘punto de decisión’ dentro del Proceso de Condonación de la Deuda Externa en el marco de la Iniciativa ‘HIPC’. Ello nos permitirá obtener un alivio sustancial en el servicio de la Deuda Externa… y el perdón de unos US$5,000 millones de dólares, lo que debería transformar nuestra realidad económica y social”. Su conclusión nos parece un tanto exagerada.

Pareciera que el Dr. Ramírez se siente inclinado a atribuirle al perdón de la deuda una capacidad para mejorar la situación económica del país que no se corresponde con la realidad. No hay duda que una vez que se le perdone a Nicaragua la mayor parte de sus obligaciones internacionales, la hoja de balance de nuestro país lucirá mucho mejor de lo que hoy luce, pero eso no significa necesariamente una dinamización automática de la economía. La HIPC, repetimos, es una excelente nueva oportunidad para hacer mejor las cosas, pero no es más que eso. En otras palabras, es una condición necesaria pero no suficiente para mejorar nuestra situación económica y social.

Para lograr la dinamización de nuestra economía, y no sólo una hoja de balance presentable, hacen falta muchas cosas que no tienen nada que ver con la condonación de la deuda. La condonación de la deuda equivale a quitarle de encima a Nicaragua un peso enorme para que pueda moverse con mayor libertad. Pero de poco sirve que el peso sea removido de sus espaldas si el país continúa atado de pies y manos a una serie de vicios que le impiden acelerar el paso en la carrera hacia el desarrollo y la modernidad. Para eso se requiere de una voluntad de cambio que, en gran parte, depende del Gobierno.

Nos referimos en concreto a dos cosas: primero, a la necesidad de reformar a fondo el Poder Judicial para hacerlo eficiente y funcional. Esa reforma pasa necesariamente por independizarlo de la indebida y nefasta influencia política que ejerce el Poder Ejecutivo sobre él. La dinamización de la economía requiere de un flujo voluminoso y sostenido de inversiones nacionales y extranjeras que muy difícilmente se logrará mientras exista un Poder Judicial que dicte fallos y sentencias en las que con suma facilidad se exime de culpa a quienes cometen grandes delitos, como ha sucedido en los casos de fraudes financieros relacionados con recientes quiebras bancarias. En segundo lugar nos referimos a la necesidad de contar con un gobierno que demuestre verdadera voluntad de combatir la corrupción, ese cáncer que con facilidad desanima a muchos que desean invertir en Nicaragua.

Una vez más queremos insistir en que la HIPC, cuando se llegue a materializar completamente, significará solamente una buena oportunidad que deberemos aprovechar de manera responsable y honesta. No es correcto, por lo tanto, que altos funcionarios del Gobierno alienten falsas expectativas.

Mientras tanto, esperemos que el Consejo Directivo del Banco Mundial, en la reunión que está supuesta a tener en Washington el día de hoy, dé su aprobación para que de una vez por todas Nicaragua alcance el “punto de decisión” que nos llevará un paso más cerca de la condonación parcial y sustancial de la agobiante deuda externa.  

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí