Simple discusión política concluye en atroz muerte

Celso Martínez Orozco – [email protected] MATAGALPA.- Una discusión entre simpatizantes de diferentes partidos políticos concluyó con la muerte por decapitación de una muchacha y heridas a su hermano. Arcadio Tinoco Hurtado y su hijo Bernardo Hurtado Rodríguez han sido circulados por la Policía Nacional en Matagalpa acusados de matar de un disparo de rifle 22 […]

Celso Martínez Orozco – [email protected]

MATAGALPA.- Una discusión entre simpatizantes de diferentes partidos políticos concluyó con la muerte por decapitación de una muchacha y heridas a su hermano.

Arcadio Tinoco Hurtado y su hijo Bernardo Hurtado Rodríguez han sido circulados por la Policía Nacional en Matagalpa acusados de matar de un disparo de rifle 22 y cortarle la cabeza de un machetazo a Enriqueta Rodríguez Polanco y de herir a su hermano Martín en la comarca Bilwás, municipio de Río Blanco.

El cuatro de diciembre, Enriqueta Rodríguez Polanco, que era socia de la Coordinadora Campesina del municipio de Río Blanco, llegó hasta la vivienda de su hermano Martín Rodríguez Polanco donde decidió quedarse para descansar del largo viaje, ya que había salido de la comunidad de San Andrés de Bodoqué a visitar a su mamá.

A eso de las seis de la tarde, a la vivienda de Rodríguez se presentaron Arcadio Tinoco Hurtado y su hijo Bernardo, quienes después de saludar comenzaron a conversar sobre política.

Arcadio dijo que el FSLN había ganado las elecciones de Managua, pero que no iba a poder ganar las elecciones generales para la presidencia de la República.

Enriqueta contestó que ese partido estaba luchando para lograr ese objetivo y que iba a ganar las elecciones, respuesta que no le gustó a Tinoco, quien aseguró que si ganaban los sandinistas, ya tenían órdenes de lo que tenía que hacer.

Enriqueta no le dio mucha importancia a lo expresado por Tinoco, pero le replicó que el único que ganaría las elecciones era el FSLN, según declaró su hermano Martín.

Súbitamente Arcadio, machete en mano, se le fue encima a Martín Rodríguez, al que le cortó una oreja de un solo tajo y luego le hizo una herida en el rostro, gritando que desde ya comenzaría a matar gente. Enriqueta, al ver a su hermano herido, le gritó al agresor que no lo siguiera agrediendo ya que estaban sosteniendo una plática como personas civilizadas, pero el sujeto, en vez de calmarse, la emprendió en contra de la indefensa mujer.

En cierto momento Bernardo le proporcionó un rifle calibre 22 a su padre, quien lo disparó contra Enriqueta, la que recibió un balazo en el pecho. La herida, aún tambaleándose, fue decapitada por su agresor.  

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