La triste y censurable violencia intrafamiliar

Alfonso Dávila B.

El pasado 25 de noviembre del año que cursamos se celebraron a nivel mundial variados actos conmemorativos sobre el delicado tema de la Violencia Contra las Mujeres. En verdad es muy triste y censurable encontrar en revistas, folletos y datos policiales el índice alarmante del reflejo vergonzoso y penoso de los casos de violencia intrafamiliar en que son sujetos pasivos las mujeres y los niños.

Este tema merece sustantivas consideraciones, y celebro como jurista que expertos en sociología y psicología brinden sus experiencias juiciosas y documentadas sobre los factores que propician esta violencia señalada.

Estimo propicio y como anillo al dedo, referir con mucho sentimiento uno de los documentos pontificios que fueron expuestos por Su Santidad Juan Pablo II en la IV Conferencia General del Episcopado Latinoamericano, verificada en Santo Domingo (República Dominicana el 12 de octubre de 1992). En la nueva Evangelización (segundo documento abordado) dijo el papa” en lo particular al enfocarse el valer y valor de la mujer se recomienda que la nueva Doctrina Cristiana debe ser promotora decidida y activa de la dignificación de la mujer; esto significa profundizar el papel de la mujer en la Iglesia y en la sociedad “y dijo más el Papa”, la familia requiere toda atención de la Iglesia, pues la familia y la vida son dos realidades que van estrechamente unidas ya que la familia es el Santuario de la vida”.

En Nicaragua existe una institución bien conformada que tiene como norte conocer, asistir y orientar con los preceptos legales lo propio a la defensa de las víctimas de la violencia intrafamiliar. Soy de opinión que esta Red de Mujeres Contra la Violencia guardará distancia de los asuntos políticos que eviten confrontaciones que puedan perjudicar la buena fe del ejercicio de sus programas. También tenemos la Ley 230 que tutela con algún rigor a estas víctimas que como “pan nuestro” de cada día reciben ultrajes, como ofensas graves, muy graves, lesiones y amenazas de muerte.

A nivel internacional se registran acuerdos, conferencias, convenciones, hasta llegar a la firma en el mes de junio de 1994, con el patrocinio de la OEA de la Convención Interamericana para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra la mujer –Convención Belem do para los logros muy visibles. Es preocupante este cuadro doloroso que presentan las mujeres y niños maltratados, de preferencia los fines de semana en que es factor número uno el alcohol y las drogas.

Y esta violencia en los linderos sexuales origina lo que los forenses llaman los hijos de los Domingos. Urge una cruzada de conciencia y de marcos legales bien definidos para dar protección y sólido sostén a estas sufridas y maltratadas víctimas intrafamiliares.

* El autor es Asesor Legal Penal.  

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí