- Está estable pero corre peligro de una infección
Juan Ignacio Rosales [email protected]
Un balazo “a boca de jarro” recibió José Nelson Ramírez Villarreina a eso de las 2:00 de la tarde del domingo, cuando se encontraba cerca de su casa. La bala calibre 22 le destrozó dos dientes, le fracturó la mandíbula y quedó alojada detrás de la última muela del lado derecho.
Ramírez Villarreina fue intervenido quirúrgicamente de emergencia en el hospital Roberto Calderón Gutiérrez, hasta donde lo trasladaron desde el barrio Roberto Vargas, de Tipitapa. Su estado de salud es estable, pero pasará al menos seis semanas recuperándose y quedará con la boca deformada.
En ese sentido, el jefe del servicio máxilo facial de dicho centro asistencial, doctor Róger Morales, explicó que pese a que Ramírez Villareina está estable, “corre el peligro de una infección porque las heridas producidas por pólvora son altamente infecciosas y aún tiene el proyectil alojado en la mandíbula”.
Por otra parte, LA PRENSA buscó la versión del agresor de Ramírez Villarreina en el Distrito Octavo de la Policía en Tipitapa, pero en la jefatura respondieron que no podían dar mayores detalles del suceso debido a que el detenido aún no pasa a la orden del juez, quien determina su culpabilidad o no.
Agregaron que muchas veces se ha tildado de culpables a personas inocentes y viceversa. Por esas y otras razones es que se permitirá entrevistar y fotografiar sólo a personas que fueron encontradas culpables de los cargos que se les imputan, dijo un vocero policial.