– “Tened cuidado de Satán, por la seguridad de vuestra religión. El ha perdido toda esperanza de confundiros en las grandes cosas, por ello, tened cuidado de no seguirlo en las cosas pequeñas”.
– “¡Oh gentes! Es verdad que tenéis ciertos derechos con respecto a vuestras mujeres, pero ellas también tienen derechos sobre vosotros. Recuerden que vosotros las habéis tomado como esposas solamente bajo la confianza de Alá y con su permiso. Si ellas respetan su derecho, entonces deben recibir el alimento y el ropaje de vuestra amabilidad. Tratad bien a vuestras mujeres y sed amables con ellas porque son vuestras compañeras y asistentes abnegadas. Y es vuestro derecho que no traben amistad con quien vosotros no hayáis aprobado y que no se conduzcan con impudicia. ¡Oh gentes! Escúchadme atentamente: adoren a Alá, recen 5 veces al día, ayunen durante el mes del Ramadán…
– “Toda la humanidad procede de Adán y Eva; un árabe no es superior a alguien que no es árabe ni éste es superior a un árabe; asimismo, un blanco no es superior a un negro ni un negro tiene superioridad sobre un blanco -excepto a través de la piedad y las buenas acciones. Aprended que cada musulmán es un hermano de otro musulmán y que los musulmanes constituyen una hermandad. Nada que sea de un musulmán será legítimo si pertenece a otro, a menos que ello haya sido dado libremente y por voluntad propia. Por lo tanto, no hagáis injusticias a vosotros mismos. Recordad que un día os encotraréis con Alá y responderéis por vuestros hechos. Por tanto, tened cuidado de no extraviaros del camino de la justicia después de mi partida”…
(Tomado del website de Muslim Students Association de la Universidad de California del Sur. Traducción Alberto Alemán)