Edgard Tijerino M. [email protected]
Boca y Real Madrid disputan mañana en Tokio, la Copa Intercontinental de clubes… Seamos claros, se trata de un trofeo con poco significado en Europa, continente en el cual, la Liga de Campeones es lo máximo, y después, la Copa UEFA… Vamos, Madrid no se va a paralizar como en aquella tarde de mayo del 98, cuando el Real venció al Juventus de Zidane.
En cambio, en América del Sur ganar la Copa Intercontinental lo es todo, y seguramente todo Buenos Aires madrugará para presenciar el juego, sobre todo, para no perder de vista cada una de las maniobras de Juan Román Riquelme, de 22 años, el conductor de Boca, figura clave en dos campeonatos locales, ansioso por impresionar.
Se dice que necesita hacer algunos ajustes para patear los tiros libres, para ser un definidor más preciso, pero no se discute su incidencia, su liderezgo, su habilidad para movilizarse con seguridad en cualquier espacio, su sentido tridimensional para detectar a los compañeros mejor ubicados.
Boca tiene un gran arquero en el colombiano Oscar Córdoba, un atacante con excelente olfato y potente golpe como es Martín Palermo, un soporte estupendo en Serna, un desequilibrador como Barros Schelotto y un mastín en la defensa como Bermúdez, pero todas las miradas son para Riquelme.
Y hay mucho interés en Europa por observarlo. Son varios los equipos, que convencidos de la utilidad de los argentinos, han hecho consideraciones alrededor del jugador que cobra apenas 550 mil dólares anuales por jugar en Boca.
Naturalmente, Real Madrid tiene interés en prevalecer porque su orgullo y reputación estarán en juego… Perder con Boca no sería un drama, pero abriría algunas interrogantes alrededor del equipo que dirige Vicente del Bosque y cuenta con 70 mil socios, en la Liga de Campeones.
El Real tiene a Figo, el portugués, deslumbrante en la Eurocopa después de haber sido factor en el Barcelona, calificado por los expertos europeos como el más firme aspirante al Balón de Oro… Y esta Iker Casillas, ese arquero de apenas 19 años que ha crecido espectacularmente, y Roberto Carlos, el brasileño, siempre con los dientes apretados decapitando atrevimientos de los delanteros enemigos, y capaz de subir lo suficiente para convertirse en un peligro inminente por su visión de marco y poder, y está Raúl, el mimado de la prensa española, una amenaza permanente, y Fernando Hierro reclamando un monumento en la entrada del Bernabeu por su determinación y sólidez.
Uno ve más nombres de peso y de pesos en el Real Madrid, pero como recuerda Bianchi, el técnico de Boca, los partidos lo ganan los hombres, “y en eso, no somos segundos del Real”.
¿Cómo controlar a Figo?… Ese es el principal dolor de cabeza que afecta a Boca Juniors, pero el ¿Cómo neutralizar a Riquelme?, podría convertirse en la clave del juego.
Mañana, en las pantallas de millones de televisores, Juan Román Riquelme de 22 años, tratará de brillar lo suficiente para impresionar al mundo del futbol… ¿Lo logrará?… Ya veremos.