- Acusado
responde que
sólo debe 4,000 quintales
Mario Sánchez P. [email protected]
El cafetalero jinotegano Boanerges Cruz embargó el beneficio Agresami en Quebrada Honda, Sébaco, propiedad de los hermanos Centeno Roque, porque ellos presuntamente no le han cancelado 9,148 quintales de café de la cosecha 1999-2000.
El embargo se llevó a cabo en un Juzgado de Matagalpa.
Cruz explicó que a finales de julio del 2000 llegó a las oficinas del consorcio de los hermanos Centeno Roque en Managua, reuniéndose con Alex Centeno Roque, presidente del consorcio, negociaron el pago del café a un precio de 70 dólares el quintal de café oro, libre de toda deducción.
Cruz dijo que el empresario le respondió que tenía información que el café subiría de precio en el mercado internacional en los primeros días de agosto y que los esperara. Si el café subía le mantendría el sobreprecio, de lo contrario le mantendría el valor de 70 dólares.
Sin embargo, en esos días estalló el escándalo de Agresami e Interbank. “Yo entendí que la propuesta fue de buena fe, pero debido a la situación que enfrentaron los Centeno Roque, no me cancelaron el café y no me pagaron”, dijo Cruz.
Expresó que desde ese acuerdo han pasado cuatro meses y los Centeno Roque no le cancelan los 9,000 quintales de café.
“Estamos conscientes de que como clientes nos trataron bien, pero como se niegan a atendernos, a darnos la cara, nos obligan a recurrir a los tribunales. Pero aún estamos en disposición de una salida administrativa y no judicial, ya que yo también estoy siendo presionado por los acreedores para que les pague lo que les debo a ellos”, manifestó Cruz.
<B.CENTENO RIPOSTA
Por su parte, Alex Centeno Roque, presidente del consorcio de la familia Centeno Roque, dijo que él no debe esa cantidad de café a Boanerges Cruz, sino sólo 4,000 quintales y que la mercadería no le ha sido pagada a este productor jinotegano porque él estaba esperando que el grano subiera hasta 120 dólares el quintal en el mercado internacional.
Aseguró que el café había subido hasta 114 dólares, pero Cruz nunca quiso fijar precio por estar esperando una subida. “Nosotros no negamos que tenemos una deuda con él y le vamos a pagar. No le hemos pagado por culpa de él mismo”, sostuvo Centeno Roque.
En relación a los trabajadores que fueron despedidos de los beneficios y de las oficinas administrativas en Matagalpa, Saúl Centeno Roque afirmó que él reconoce que no le han cancelado la liquidación, pero que deben estar seguros, que antes que finalice la primera quincena de diciembre, recibirán sus salarios.