- Hoy se conocerá en Nicaragua veredicto final sobre el caso de maltrato al niño Ricardo Dávila
Ketty RodríguezEl Nuevo Herald
El caso de una pareja de nicaragüenses, radicada en Miami y acusada de haber torturado a su hijo de 11 años, concluye hoy cuando el jurado, integrado por 16 miembros, dicte su veredicto, luego de escuchar los argumentos finales de la Fiscalía y los abogados defensores.
En la corte criminal del onceavo circuito judicial se está llevando a cabo el juicio de los esposos Dávila, quienes encaran 37 cargos de abuso infantil con agravantes y otros cuatro por secuestro.
La decisión del jurado, al que se le ha pedido no escuchar ningún comentario de la prensa, radio o televisión, no será fácil, y menos después de un incidente que según el propio juez, Alex Ferrer, pudiera “arruinar todo el esfuerzo” en este juicio.
Idelma Sánchez Rodríguez, cuya relación con los acusados no se pudo determinar, fue sacada de la Corte porque estaba visiblemente afectada con el testimonio de Ricardo Dávila, momento que aprovechó para gritar a algunos miembros del jurado lo siguiente: “Ustedes son los responsables de llevar a las personas a la cámara de gas”.
Esta afirmación hizo que el juez tomara severas medidas contra Sánchez, a quien le levantaron cargos por desacato y fue esposada. “Usted podría ser culpable y cumplir cinco años de prisión. Tómelo con la seriedad del caso y no sonría”, dijo Ferrer, visiblemente molesto.
“Esto es injusto, me están acusando de haber dicho algo que no dije, y no voy a decir más hasta que hable con mi abogado”, sentenció Sánchez.
Cada miembro del jurado fue llamado por separado e interrogado sobre los hechos. Los que escucharon el comentario aseguraron que el mismo no influiría en la decisión de los Dávila.
Josefa Dávila se negó a testificar ante el jurado, mientras que su esposo subió ayer al estrado para ser interrogado por Thomas Cobitz, su abogado defensor, y por Aseal Morghem, una de las fiscales.
“Me duele decir esto. Mi intención no fue hacerle daño a mi hijo. Mi intención fue criarlo de la mejor manera”, dijo el padre, al tiempo que estalló en llanto. “Ricardo decía muchas mentiras y le dio una patada a su mamá (…). Yo quería que fuera un hombre de bien y por eso lo castigué”, dijo entre lágrimas.
La Fiscalía, que pide cadena perpetua para la pareja, fue incisiva en sus preguntas. “¿Dejar caer un martillo sobre un pie de Ricardito y sacarle las uñas con una tenaza es castigo físico?”.
El padre respondió con un rotundo “no”. “Quiero aclarar este incidente. Ricardo le pegó a su hermano menor Kevin con el martillo, y yo le mostré lo que era eso. Lo de las uñas, yo sólo le levanté la punta de las uñas para que no sintiera más dolor”, dijo el padre.