Celso Martínez Orozco – [email protected]
MATAGALPA.- La quiebra o el cierre del Banco del Café, no solamente está afectando a las personas que tenían sus cuentas corrientes o de ahorro, sino que también a una gran cantidad de empleados municipales y de ciertas instituciones del Estado que manejaban todos sus fondos en dicha institución financiera, según declaraciones brindadas por el alcalde municipal de San Ramón, Virgilio Sánchez Orozco.
“Todos los 26 empleados de esta municipalidad se encuentran preocupados por el cierre de Bancafé, ya que todos nuestros depósitos están congelados. No hemos podido encontrar una respuesta por parte de la gerencia del Banco, ya que ni siquiera nos atienden por teléfono”, aseguró Sánchez.
Este es el segundo golpe para la Alcaldía de San Ramón, ya que con el cierre de Interbank, los impuestos que iban a percibir de las casas comercializadoras de café y que pertenecen al consorcio Agresami no han podido ser cobrados. Las acopiadoras de café lograron comprar el 80 por ciento de la producción cafetalera de ese municipio, según Sánchez Orozco.
El otro problema que afronta esta Alcaldía es la cancelación de varios proyectos que están por concluir y los contratistas están exigiendo el dinero que también ellos tendrán que pagar a sus trabajadores.
Sánchez dijo que para hoy en horas de la mañana se reunirán todos los alcaldes el país, entre ellos los afectados con el cierre de Bancafé. La reunión será en el auditorio de la Alcaldía de Managua, para formarse una comisión y trasladarse posteriormente a plantearle su situación real al Presidente de la Republica, Arnoldo Alemán.
Otra de las alcaldías afectada es la de Matagalpa, la que maneja ciertas cuentas en dicho banco, cuentas que corresponden a donaciones y transferencia del gobierno central.
LA PRENSA, trató de indagar más afondo sobre qué tipo de cuentas existen por parte de la Comuna matagalpina, pero el financiero Marlon Gómez Portobanco se encontraba reunido con funcionarios de Inifom, tratando el tema del traspaso a las nuevas autoridades.
La mayoría de las alcaldías de este departamento manejaban cuentas con Bancafé, debido a que por sugerencia de la Contraloría General de la Republica, se les orientó a todos los ediles que trataran de mantener sus cuentas en un solo banco para facilitar las auditorías que se realizaran.