Santiago de Chile/AP
El cuestionado juez Luis Correa Bulo renunció ayer a seguir adelante con el proceso de extradición a Argentina del general Augusto Pinochet.
La decisión fue comunicada al presidente de la Corte Suprema, Hernán Alvarez, por el hijo del magistrado Correa Bulo, cuyas actuaciones son investigadas por una comisión de ética de la Corte.
Correa Bulo se salvó hace unos meses de un juicio político emprendido por la oposición derechista por su supuesta participación indebida en procesos por narcotráfico. El juicio fue rechazado por la mayoría oficialista de la Cámara de Diputados.
Hace dos semanas la justicia argentina formalizó una petición de extradición de Pinochet para que responda por su presunta responsabilidad en el homicidio en Buenos Aires del general Carlos Prats, quien debió salir al exilio tras el golpe que encabezó Pinochet en septiembre de 1973.
Prats y su esposa Sofía Cuthbert murieron en un atentado en octubre de 1974.
Además de Pinochet, se pidió la extradición de seis agentes de la policía secreta chilena, entre ellos su jefe, el encarcelado general Manuel Contreras.
El juez Correa Bulo fue conminado por sus pares de la Corte Suprema el viernes pasado a suspender sus actividades mientras se resuelve su situación en la comisión de ética, que investiga su participación en casos de narcotráfico. Ayer su hijo Luis Correa Bluas anunció su renuncia a seguir en el caso.
El hijo del juez dijo que la renuncia es consecuencia de las presiones de dirigentes derechistas y de algunos medios de prensa, ante lo cual, para evitar afectar la imagen del tribunal, decidió dejar la causa.