Falta vigilancia policial en los balnearios

Ejército sólo vigila las fronteras marítimas y no tiene recursos para brindar seguridad a pescadores Juan Ignacio Rosales [email protected] Las playas del Océano Pacífico central de Nicaragua carecen de vigilancia de la Policía, lo que favorece a los delincuentes que principalmente se dedican al robo de pesca y de ganado. Con relación al robo de […]

  • Ejército sólo vigila las fronteras marítimas y no tiene recursos para brindar seguridad a pescadores

Juan Ignacio Rosales [email protected]

Las playas del Océano Pacífico central de Nicaragua carecen de vigilancia de la Policía, lo que favorece a los delincuentes que principalmente se dedican al robo de pesca y de ganado.

Con relación al robo de ganado en la zona, han bajado en cantidad desde que la Policía estableció un puesto de control de vehículos en el poblado de La Trinidad, a 53 kilómetros al sureste de Managua.

Pero los robos de trasmallos continúan porque la Policía no puede estar vigilando las costas del mar durante la noche o en la madrugada o patrullando mar adentro, pues no cuenta con lanchas para movilizar patrullas policiales.

Eduardo Gutiérrez, habitante de Masachapa, explicó que la falta de efectivos de la Policía y de presencia del Ejército, favorece a la delincuencia, “especialmente a la que roba nuestros trasmallos, pescados y camarones que luego son sacados del país por pescadores de los barcos extranjeros”, denunció.

“Ninguna institución del Estado hace algo para evitar que los barcos camaroneros estén tan cerca. No hay pangas, ni guardacostas que protejan nuestras playas”, aseguró.

Juan José Morales López, otro pescador de Masachapa, en tono molesto manifestó que la Policía no atiende sus denuncias, sino que “nos dicen que vayamos al lugar para recuperarlos”, apuntó.

“A veces el robo lo realizan los pescadores de los barcos hondureños, salvadoreños, hasta nicaragüenses de Corinto y San Juan de Sur. Ellos se llevan nuestras redes y nosotros no podemos seguirlos en alta mar”, sostuvo.

Los pescadores extranjeros están terminando con los tiburones, a los que les cortan las aletas y luego botan el resto al mar. Las cabezas de las langostas y los pescados pequeños los utilizan como carnada y al arrastrar sus redes gigantes, destruyen el hábitat marino, los huevos de los peces. Esto está provocando la extinción de los peces en Nicaragua, afirmaron, los pescadores artesanales.

DESPROTEGIDOS

En Masachapa hay unas 130 lanchas, 8 en La Boquita y unas 50 en Casares. En cada lancha trabajan al menos cuatro pescadores que representan familias hasta de nueve hijos.

– La Policía únicamente envía efectivos a estas playas durante la temporada de Semana Santa y la mayoría son de tránsito, no de investigaciones criminales.

– El mayor Alvaro Ibarra, de Relaciones Públicas del Ejército Nacional, explicó que la Fuerza Naval no patrulla las costas, sino que concentra sus fuerzas en la vigilancia de las fronteras marítimas.  

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