- La vida de esta joven se desvanece producto de una anemia hemolítica, por lo que necesita trasplante de médula
Leopoldo Arias – [email protected]
MASAYA.- Ethel Miguelena Bravo Martínez, es una joven de 19 años, que lucha contra la muerte, pues siente que cada día que pasa su vida se le va lentamente porque sufre de una anemia hemolítica autoinmune.
Igual se le van desvaneciendo las esperanzas de bachillerarse este año en el Instituto Nacional José de la Cruz Mena, en La Reforma, Masaya, pues dejó de estudiar por esa enfermedad.
Ethel Miguelena tiene dos años de sufrir la enfermedad que es acompañada de fuertes dolores articulares, muestra un cutis pálido y ya no es la joven risueña, que conocieron en las aulas de clase, donde hablaba a sus amigas sobre el Reyno de Dios.
Con su voz casi inaudible pide ayuda a los organismos no gubernamentales, al Gobierno, médicos y toda persona de alta sensibilidad social que le ayuden a costearle una cirugía para el trasplante de médula.
Sus padres Débora Martínez García (37) y Miguel Bravo Gómez (43), terminaron su pequeño negocio en el mercado para curarla, pero su organismo no respondió al tratamiento sistemático con AINE y esteroides por ciclo para su recuperación.
Débora Martínez García, madre de Ethel Miguelena, dice que al verse sin dinero para pagar un médico, visitaron al galeno Dr. Raúl Chibás Wilson, especialista en medicina interna, quien expresó que la niña podría tener una mejor vida y alargársela con un trasplante de médula.
“Esta operación no la hacen en el país, sólo en los Estados Unidos y es tan cara”, afirmó la angustiada madre.
Para lograr eso apela a los ONG, a la Presidencia de la República, a Visión Mundial, al Plan Internacional y a otras instituciones, con la espe-ranza de salvarle la vida.
Para el trasplante de médula a la niña Ethel Miguelena, perteneciente a la congregación Testigos de Jehová, hay dos posibilidades: México o Costa Rica, reveló la madre.
No obstante, en uno de los casos tienen que pagar las tres consultas privadas del médico, para luego ingresarla al Hospital San Juan de Dios de Costa Rica.
Lo mismo que tiene que conseguir dinero para visar los pasaportes, costear el pasaje y la estadía de tres a seis meses en el centro asistencial, por lo que solicitan ayuda a los lectores de LA PRENSA.
Cualquier respuesta pueden llamar al teléfono No. (0) 522-39-88 donde su familiar Luis Bravo o visitarla, de la planta de ENEL 280 metros al norte, camino de Tisma, en Masaya. Dios les recompensará y llenará de bendiciones.