Señales alentadoras

Buena impresión provocó la escuadra pinolera en su primer duelo de fogueo; el éxito fue la sumatoria de esfuerzos Edgard Rodríguez C. edgard.rodrí[email protected] Justo cuando algunas dudas habían emergido a su alrededor, Ramón Padilla atrajo los reflectores hacia él y se convirtió en el corazón de la Selección Nacional, cuyos restantes órganos, funcionaron adecuadamente, rumbo […]

  • Buena impresión
    provocó la escuadra
    pinolera en su primer duelo de fogueo;
    el éxito fue la
    sumatoria
    de esfuerzos

Edgard Rodríguez C. edgard.rodrí[email protected]

Justo cuando algunas dudas habían emergido a su alrededor, Ramón Padilla atrajo los reflectores hacia él y se convirtió en el corazón de la Selección Nacional, cuyos restantes órganos, funcionaron adecuadamente, rumbo a un triunfo 2-1 ante la tropa universitaria de Japón, que se entregó al partido con una determinación admirable.

Padilla disparó un cuadrangular para definir el partido y luego lo sacó de las brasas con un formidable tiro al home-plate que impidió el empate ante un relevo inseguro al inicio de Julio Rivas, quien no obstante, supo crecer sobre semejante acierto y apretó el cuello del conjunto nipón, ante el entusiasmo manifiesto de los aficionados.

Fue un éxito completo. Hubo de todo. Pitcheo responsable en el abridor Diego Sandino, quien caminó 7 entradas y esquivó 4 hits, aunque fue afectado por una falla en el center de Danilo Sotelo para una carrera japonesa. El palo de la noche lo dio Padilla, quien a la vez, soltó un tirazo hacia el pentágono, en el momento de mayor asfixia.

La defensiva también estuvo a la altura, pese a la falla de Danilo. Jimmy González supo adaptarse con rapidez en el letfield y aunque un titubeo en el sexto, permitió un doble a Mitugu Kitamichi, proyectó seguridad con dos maniobras de filigrana. Pero la jugada de la noche la ofreció el inicialista Tory Fujiwara con un vuelo en zona de foul.

Nicaragua comenzó a estructurar la victoria en el propio inicio del juego con sencillo de Sotelo y doblete de Henry Roa para el 1-0. Sandino correspondió a ese esfuerzo con una hilera de seis scones en línea, hasta que Sotelo falló en el centerfield y hit de Takayuki Kiyama obligó el equilibrio 1-1 en el séptimo.

Eso fue suficiente para estimular a Padilla, quien prendió un envío de Ryichi Furukagua y lo hizo cruzar veloz sobre el terreno para el definitivo 2-1, mientras Rivas aparecía en la colina para colgar los últimos dos episodios de este juego, que mantuvo un constante entusiasmo entre los asistente al “Denis Martínez”.

Por Japón el abridor fue Jim Ogawa, quien mostró una notable curva, aunque su recta no se proyectaba con velocidad. Siguió Furukagua –el derrotado- y terminó Kaiji Yamamoto, quien hizo disparos que llegaban temprano al home-plate… Nicaragua dio 7 hits, por 4 de los nipones, quienes juegan mañana sábado contra el Bóer.

LOS IMPACTOS

– Ramón Padilla fue quizá la pieza más importante, en medio de la colectividad que la Selección Nacional alcanzó en su desempeño anoche.

– Diego Sandino disipó cualquier duda que existía en torno a sus verdaderas condiciones físicas. Estuvo sobrado realmente.

– Julio Rivas mostró aptitudes para pelear con Omar Varela el puesto de cerrador. Una vez que se quitó la tensión de encima, apretó fuerte.  

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí