El 14 de marzo de 1999, publicó un artícu- lo preocupante sobre el sistema de circulación de las bicicletas y la pasividad de parte de las autoridades del Tránsito. Hace unos días que un grupo de intelectuales del Tránsito, consiguieron el visto bueno para hacer de Granada la ciudad más triste del Planeta Tierra, no permitiendo estacionarse en zonas comerciales, y no permitiendo la doble circulación en nuestras calles hermosísimas, convirtiendo la ciudad en un monumento al silencio, me refiero al casco urbano de la ciudad.
Pero ahora, aparecieron las mimadas de la Policía: “las benditas bicicletas” –contra la vía, es su sistema normal de circular, pero a la hora de remitir al ciclista al hospital o al cementerio, naturalmente la contraparte, que somos nosotros vamos a la cárcel– cuando venga a Granada, viaje siempre con un copiloto, para que le informe si hay a la vista “bicicletas contra la vía”, y así evitar tener que dormir en la cárcel.
Por otro lado, publicaron hace un par de años en los parlantes ambulantes que tanto la Policía como la Alcaldía, prohibía a las bicicletas andar sin luces, sin identificación (placas) etc. etc., después de las 6:00 p.m., pero naturalmente todo quedó igual. Sólo nos queda decirlo por los medios de comunicación, para ver si para el próximo milenio nuestros bisnietos no se angustien saliendo por las calles de Granada. Y de postre explicamos cómo circulan: contra la vía, en las aceras, por la izquierda, por el centro, por la derecha, y aunque usted no lo crea, a veces van cuatro en una bicicleta sin luces y sin placa, tantos delitos juntos ya no pueden haber.
Humberto Benard,
Sobreviviente de las bicicletas de Granada.