Amalia Morales [email protected]
Herty Lewites, alcalde electo de Managua, asumirá una Comuna con “credibilidad financiera”, con solvencia económica, pero con un presupuesto amenazado con la reducción de su principal impuesto.
El “programa de gobierno municipal” que Lewites promovió en su campaña se compromete a mejorar diferentes aspectos de la vida cotidiana de la capital.
Los compromisos de Lewites con la población van desde el ámbito moral con la garantía de una Alcaldía sin corrupción hasta las promesas sociales ligadas a la titulación de propiedades, la seguridad ciudadana, el mejoramiento en el servicio de recolección de basura. La descentralización de atribuciones será la principal estrategia del alcalde sandinista.
Sin embargo, para el cumplimiento de tales retos, Lewites deberá tomar en cuenta la solvencia financiera de la Comuna que está por recibir y las amenazas legales que hay sobre sus principales impuestos.
En este año la Alcaldía recaudó 400 millones de córdobas por impuestos. La mitad de esa partida provino del impuesto del uno por ciento sobre ingresos que pagan las personas y las empresas, tributo que intenta ser eliminado por solicitud del Consejo Superior de la Empresa Privada (COSEP), según explica Edgard Robleto, ex director del área económica y asesor actual de la Alcaldía.
Distintos expertos estiman que la Alcaldía es una institución con posibilidades de crecer un 15 por ciento cada año, calcula el economista René Vallecillo.
Robleto dice que la credibilidad financiera que cosechó esta administración permitirá a la nueva administración asumir préstamos con instituciones como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), entidad que ya aprobó un préstamo de seis millones de dólares para fortalecer y modernizar a la Comuna.
En tanto que Vallecillo asegura que el Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI) representa para la Alcaldía una potencial fuente de ingresos. En concepto de IBI la Alcaldía recoge unos 40 millones de córdobas anuales. Sin embargo, el economista calcula que tiene potencial para recaudar hasta 300 millones de córdobas.
En el transcurso de esta administración la reducción de ese impuesto del 2 al 1 por ciento y a la aprobación de una serie de reformas a la Ley de Justicia Tributaria mermó el presupuesto edilicio en 300 millones de córdobas.
Pese a esa merma y gracias al crecimiento económico y la apertura de nuevas empresas al comercio, la administración actual duplicó el monto de la Alcaldía.
Con el análisis del aspecto económico de la Alcaldía que recibirá Herty Lewites, LA PRENSA inicia hoy una serie de trabajos sobre los retos que enfrentará la nueva administración de la capital.
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Lewites trabajará con presupuesto tensionado