- Prestamista pide ocho veces la suma facilitada
Leopoldo Arias – Corresponsal [email protected]
MASAYA.- Una humilde familia de esta ciudad está en inminente peligro de perder la casa en que viven a manos de una prestamista usurera que reclama ocho veces la suma prestada.
Hace un año, conmovida por la difícil situación en que se encontraba su sobrina política María Félix, la costurera Ofelia Zamuria López (53), puso su vivienda como garantía de un préstamo de un mil dólares concedido a aquella por la señora Nubia Alvarado. La casa, construida con grandes sacrificios, se levanta en un terreno de 18 por 30 varas.
La señora Zamuria dice que durante varios meses su sobrina amortizó su deuda pero en cierto momento ya no pudo seguir pagando.
La prestamista rechazó los tres mil dólares que la señora Zamuria ofreció pagarle a fin de no perder su casa pero ahora aquella exige ocho mil dólares, dijo la dueña de la casa.
Con lágrimas en los ojos, la señora Zamuria pide a la Jueza de Distrito de lo Civil de Masaya, Belda María Cárcamo Sánchez convenza a la señora Alvarado de aceptar los tres mil dólares que ella puede conseguir.
Con la señora Zamuria viven su hermano Juan José (67) sus dos hijas y cinco nietos menores de edad.
Al enterarse de la dramática situación que la familia Zamuria está viviendo, el señor Carlos Humberto Velásquez, residente en El Comején, le ofreció a la prestamista una propiedad de dos manzanas de tierra en Guanacastillo, Nindirí, para que los Zamuria no sean echados de su casa.
“Ella es como mi madre. Me dio protección cuando chavalo; por eso prefiero desprenderme de una propiedad para que esa familia no quede en la calle”, dijo Velásquez.
Nos fue imposible localizar a la señora Alvarado para saber si acepta la generosa oferta de Velásquez.
De no ser así, los dos hermanos casi ancianos, sus dos hijas que trabajan como domésticas y sus cinco nietos están condenados a entregar su casa cuando la jueza ordene el desalojo.