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WASHINGTON.- La votación en el Estado de Florida no es la única en entredicho en la insólita elección presidencial de este año en Estados Unidos.
Otros cuatro Estados podrían verse obligados a recurrir a recuentos para definir de una vez por todas sus resultados. En Nuevo México, el republicano George W. Bush marchaba adelante con una ventaja de 17 votos sobre el demócrata Gore, que un conteo extraoficial estuvo de primero con una delantera de 6.825 votos. Aún faltan por contabilizar 370 votos enviados por correo, lo que se realizará la próxima semana.
Los republicanos no han descartado la posibilidad de impugnar resultados favorables de Gore, si insiste en añadir más recuentos al escrutinio de Florida.
En Oregon, todos los indicios apuntan hacia un recuento. Gore tenía una ventaja de 6.092 votos. La ley del Estado estipula que un recuento es obligatorio en el caso de que el margen es menor a un quinto del 1%, es decir 2.800 votos. Todavía faltan por contar unos 40.000 votos emitidos por correo.
En Iowa, dirigentes republicanos examinaban la posibilidad de pedir un recuento de una votación en la que Bush perdió por menos de 5.000 votos.
En Wisconsin, donde Bush perdió por unos 6,000 votos, no hay normas que señalen un recuento automático. Pero un candidato tiene el derecho de pedir uno y los partidarios de Bush se guardaban esa alternativa.