Mario Sánchez [email protected]
La Contraloría General de la República (CGR) considera que el veto y todas las reformas hechas por el Presidente Arnoldo Alemán a la Ley 361 o nueva Ley Orgánica de la Contraloría, aprobada por la Asamblea Nacional, violan reiteradamente la Constitución de la República y se extralimita en sus facultades.
Alemán vetó la Ley 361 con el fin de evitar que el Ministro de Hacienda y Crédito Público, Esteban Duque Estrada, sea obligado a entregar a la Contraloría General de la República el informe del Banco Mundial sobre el proceso de privatización del Banco Nicaragüense, amparándose en la inviolabilidad del sigilo bancario.
De acuerdo a información extraoficial que obtuvo LA PRENSA de fuentes ligadas al Consejo Superior de la Contraloría, en una análisis enviado a la Asamblea Nacional, los contralores rechazan el veto presidencial en lo medular, alegando que las leyes 316 de la Superintendencia de Bancos y la 314 o Ley General de Bancos, Instituciones Financieras o Bancarias y Grupos Financieros, no son de rango constitucional, mientras que la Ley Orgánica de la Contraloría General de la República se fundamenta en el artículo 157 de la Constitución.
Alemán vetó los artículos 31 y 32 de la Contraloría, argumentando que los mismos son violatorios al sigilo bancario.
ARTíCULOS CONTROVERSIALES
Estos dos artículos vetados establecen las competencias del órgano de fiscalización del Estado y le definen sus facultades para exigir informes a las instituciones financieras, relacionados con el ejercicio de sus atribuciones y competencias. En ellos se aclara que la información suministrada por las instituciones financieras será de carácter confidencial y que no podrá ser utilizada con fines judiciales ni para fundamentar querellas entre terceros.
Alemán sostiene que estos dos artículos establecen duplicidad de funciones entre la CGR y la Superintendencia de Bancos (SIB).