Amenazas con machetes por negarles derecho al voto

En Río San Juan los mandaban “de arriba para abajo” Tania Jiménezy Francisco LópezCORRESPONSALES/RIO SAN [email protected] Desmembraciones y fusiones de algunas Juntas Receptoras de Votos (JRV), provocaron desconcierto en muchos electores del departamento y alarma entre las autoridades policiales, mientras el Consejo Electoral Departamental (CED), aseguró que los electores fueron debidamente notificados por sus partidos, […]

  • En Río San Juan los mandaban “de arriba para abajo”

Tania Jiménezy Francisco LópezCORRESPONSALES/RIO SAN [email protected]

Desmembraciones y fusiones de algunas Juntas Receptoras de Votos (JRV), provocaron desconcierto en muchos electores del departamento y alarma entre las autoridades policiales, mientras el Consejo Electoral Departamental (CED), aseguró que los electores fueron debidamente notificados por sus partidos, pero quienes se verificaron desconocían estos cambios y algunos casi se quedan sin votar.

Dentro de los mismos funcionarios del CED se registraron casos donde miembros de una misma familia votaron en dos JRV, que no correspondía a su domicilio actual, otros, por desconocimiento, luego si habían sido incluidos o no en el padrón electoral de su nueva residencia, y los más despistados pretendían el mismo día de la votación retirar sus cédulas o documentos supletorios de votación cuando el plazo había expirado el sábado.

El primer miembro del Consejo Electoral Departamental, Jassel Fernández del PLC, manifestó que hizo su traslado de cédula de Chontales a Río San Juan, “revisé cuatro JRV y no aparezco, qué pasaría si fuese de 3 a 8 kilómetros. Lo que pasa es que en el proceso de verificación aumentó el número de electores y hubo desmembraciones que fueron hechas desde Managua por cartografía e informática.

Según Fernández “el problema radica en que no se les avisó a los electores de estos cambios. Hubo un plan por correos de Nicaragua e inclusive con algunos CEM que deberían de informar a los que fueron trasladados de sus nuevas JRV pero esto no se realizó.

“Por ley la población tienen derecho al voto en la JRV donde vive, se hizo un plan de aviso a los Consejos Electorales Municipales, a los partidos políticos pero si están sucediendo estas cosas es porque no se hizo como era debido y la gente no tuvo conocimiento de esos cambios”, explicó Fernández.

Confusión genera alarma

La calma que se vivió durante el sufragio se vio en peligro luego que Berta Alaniz, funcionaria del CED pasó por varias JRV orientándoles a los miembros de las mesas que los ciudadanos que no aparecieran en el padrón no votarían, sin embargo, la presidenta del CED, Dra. Nidia Vallecillo, salvó la situación cuando ya muchos electores molestos gritaban y otros amenazaban con armarse de machetes si no les permitían ejercer el voto.

Vallecillo explicó a los miembros de las mesas que la Ley Electoral les permite a los ciudadanos que demuestren con su cédula y documento supletorio que pertenecen a esa circunscripción, ejercer el derecho al voto aunque no estén incluidos en el padrón electoral.

En el caso de las comunidades de La Venada y El Tule hay más de 20 personas que no pudieron votar y blandieron machetes amenazando a los miembros de las JRV de esas comunidades, según el subcomisionado Valle la incidencia de estos hechos ha sido menor, pero mientras no termina el proceso no pueden garantizar si seguirán en calma.

El jefe departamental de la Policía Nacional en Río San Juan, subcomisioando Yuri Valle, dijo que el problema de no permitir votar a algunos ciudadanos puso en peligro la calma en estos comicios.

En vista del descontento provocado entre los electores por los cambios repentinos de las JRV los agentes del orden se vieron obligados a movilizar de emergencia dos patrullas para garantizar la seguridad en las JRV. Movilizaron 132 efectivos entre policías profesionales y policías voluntarios, y 136 policías electorales.

Por su parte, el jefe del destacamento militar sur, coronel Patricio Lorentes Ruiz, aseguró que el proceso transcurrió en calma y destacó la participación del ejército para garantizar la seguridad ciudadana.

En la comarca La Venada, a unos cincuenta kilómetros de San Carlos la junta 8,141 fue fusionada con la junta 8,030 del asentamiento Jacinto Hernández, porque este sólo tenía 100 electores y la otra comunidad unos 300.  

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