- Se quiere hacer creer que los errores del gobierno, los actos de corrupción divulgados de algunos hoy ex funcionarios del mismo, deben ser motivo de lo que llaman “voto castigo contra Wilfredo Navarro”
Alfonso Lovo Cordero*
Las elecciones edilicias de hoy 5 de noviembre para elegir a los alcaldes de todos los municipios de Nicaragua significan la alternativa entre estancarse y fracasar, o progresar. Y este país necesita el progreso a gritos.
Todas las alcaldías de Nicaragua son importantes pero la de Managua es la más importante del país, en razón de su mayor concentración de población, de que más cerca está del Gobierno Central y porque la imagen de Managua es la que se forma de Nicaragua quien nos visita por cualquier razón.
Es de suma importancia ganar la Alcaldía de Managua para cualquier partido político y es importantísimo para los habitantes de la capital escoger el alcalde más idóneo, más sensato, más progresista, más honesto, más exitoso y que mejor coordine los planes de desarrollo con el Gobierno Central, para continuar armoniosamente la labor de progreso que se ha llevado a cabo hasta hoy. Los habitantes de Managua son los que ganan o pierden con su decisión y debe ser muy bien pensada, todos deben participar.
En la Nicaragua de hoy existen dos grandes partidos, el liberal y el sandinista, ambos partidos populistas y de grandes mayorías. Al Partido Conservador de viejo cuño pertenecen desde siempre las más distinguidas familias de rancio abolengo y las más ricas de Nicaragua, que nunca se juntaron con los pobres, ni hicieron nada por ellos.
Ese partido perdió vigencia en tiempos de Somoza, por sus pactos y cogobierno con el liberalismo por cuarenta años, y posteriormente, con gran habilidad, los miembros más inescrupulosos y audaces del conservatismo se unieron al sandinismo para liderar dizque cambios sociales, pero en realidad para reestructurar la propiedad de manera que los convirtió rápidamente en los grandes beneficiarios de la revolución. Pero ese partido, al identificarse con el sandinismo, se hundió por falta de identidad propia. Hoy los sandinistas se arrepienten de esa asociación y lo dicen públicamente.
Posteriormente un grupo de jóvenes, algunos de ascendencia liberal y pensando quizás que dentro del liberalismo no tenían oportunidad de obtener una figuración prioritaria, se incorporó al conservatismo, como el Dr. Noel Vidaurre Argüello, magnífico elemento, inteligente, honesto y capaz que levantó al conservatismo modificando sus estructuras y reemplazando los viejos conservadores de quienes el pueblo ya estaba cansado por los jóvenes en quienes realmente descansa el porvenir de la Patria. A Noel Vidaurre ha venido a reemplazarlo como presidente, Pedro Solórzano, un joven con carisma, agradable, simpático, aunque inexperto y con mucho que aprender en política, pero de gran porvenir.
El conservatismo está vigente, pero muy joven, sin organización y sin bases sólidas en las estructuras del pueblo nicaragüense. Vamos a las reuniones sociales y compartimos con los amigos de siempre que no por ser conservadores dejan de ser nuestros amigos, aunque cada quien conserve su ideología y definitivamente en esos grupos, en los clubes sociales, ellos están en mayoría, siempre lo han estado, pero a la hora de votar los liberales y los sandinistas sin discusión sobrepasan en mucho las mejores expectativas de triunfo del conservatismo, porque donde están los votos es en las bases y ahí es donde el liberalismo siempre ha tenido su asiento y los defiende y estimula con su organización y con su disciplina y liderazgo; el liberalismo tiene lo que el conservatismo no tiene, ni tendrá en muchos años por venir.
Independientemente que con la permanente publicación de encuestas, haciendo aparecer verdadera o ficticiamente a William Báez Sacasa, un distinguido caballero, también de ascendencia liberal, en segundo lugar, desplazando a Wilfredo Navarro, la verdad es otra; la lucha de la Alcaldía está entre Herty Lewites y Wilfredo Navarro, y es una lucha cerrada y difícil y William Báez no tiene la menor posibilidad de ganar. Los liberales contamos con nuestra probada disciplina, nuestra organización de partido político, nuestras obras de progreso realizadas y que se palpan cada día en cualquier parte de la República y en Managua especialmente, donde le estamos borrando la cara sucia a Nicaragua para mejorar su imagen y atraer la inversión tan necesaria para nuestro desarrollo y para que nuestro pueblo progrese.
Se quiere hacer creer que los errores del gobierno, los actos de corrupción divulgados de algunos hoy ex funcionarios del mismo, deben ser motivo de lo que llaman “Voto castigo contra Wilfredo Navarro”. Qué gran error, y qué gran injusticia sería hacer pagar a los managuas por un delito que ellos no han cometido, ni tienen por qué pagar, al no elegir como su alcalde a Wilfredo Navarro, un hombre limpio, decente, honesto, capaz, humilde, sensato y autóctono managua. Sí, ha habido errores en la administración liberal, siempre los habrá en cualquiera.
Soy liberal de siempre, por convicción y por ideales. Desciendo además de las ramas familiares de los fundadores y organizadores del partido, por muchas generaciones, por Moncada, por Irías, por Lovo y por Cordero. No he participado en ningún acto público o privado del PLC, porque estoy convencido que ya mi época de figuración política pasó y debo apartarme para darle espacio a los jóvenes. Pero mi liberalismo no cambia, estoy orgulloso de llevarlo y practicarlo día a día y no cambiará jamás. Por eso, invito a los liberales de todas las tendencias aún a los disidentes del PLC, que han tenido problemas de comunicación con el Presidente Alemán para encontrar una solución armónica, a unirnos en un solo voto de respaldo liberal a favor de nuestros candidatos liberales de todo el país, y especialmente en Managua a favor de Wilfredo Navarro.
Cuando estés solo en tu casilla de votación, piensa muy bien y consulta con tu conciencia. Un voto a favor del Partido Conservador, es un voto a favor del sandinismo… Un voto liberal por William Báez, es un voto menos para Herty Lewites… en tu dedo de votante, está nuestro destino. Wilfredo Navarro es la mejor elección…
* El autor fue miembro liberal de la junta de gobierno, 1972-1974