- A pesar de sus errores, el FSLN también hizo cosas buenas y una de ellas es la oportunidad de que el pueblo participe y decida
Juan Enrique Lanzas
Hoy 5 de noviembre es un día trascendental en la historia de nuestro país, no sólo por celebrar la fiesta cívica del ejercicio por la ciudadanía de su derecho al voto.
Hay que ejercer ese derecho votando por no seguir siendo más pobres, que es lo que ha sucedido en los últimos diez años. Actuar bajo la voz de la conciencia y la realidad, no dejarnos llevar por cantos de sirena y promesas electorales de empresarios políticos que se aprovechan de la ignorancia en unos casos y de la pasividad en otros.
Hay una guerra frontal, vengativa y despiadada contra el FSLN, y a muchos pobres los han arrastrado hacia esa misma posición los que por cienes de años se han aprovechado de sus esfuerzos y sudor y ahora se convierten en sus grandes defensores y protectores tomándolos como imbéciles y tarados.
Quieren tapar el sol con un dedo, quieren mediante la manipulación psicológica y a través de su propaganda crear un estado de rebeldía y animadversión que no permita reflexionar y votar en contra de quien bien o mal ha dado la oportunidad de mejorar las condiciones de vida, y ese es el FSLN.
Con todos sus errores y malas decisiones de individuos, hay que mirar que el FSLN también hizo cosas buenas y una de ellas es la oportunidad de que el pueblo participe y decida, cuestión que si no hubiera sido por el triunfo revolucionario de 1979 solamente se viera pasar. Y quienes ahora se atragantan furiosos con sus discursos antisandinistas ni siquiera soñaran en estarlo haciendo.
Esta campaña se ha caracterizado por construir figuras angelicales de los liberales, cuando están sentados en el banquillo de los acusados, cuando entre ellos mismos no están de acuerdo en lo que está haciendo su presidente, cuando entre ellos mismos se están matando como se dice popularmente.
Es triste ver cómo explotan el sentimiento de los pobres y su falta de respeto al dolor que ellos mismos han provocado, cuando sacan imágenes en la televisión del sufrimiento provocado por la guerra pasada, las filas para comprar comida etc., y le achacan al FSLN la culpa absoluta por esto. Pero, ¿dónde estaban ellos cuando nuestro pueblo sufría? En el extranjero. Cuando Arnoldo Alemán hizo su campaña sacó muchas imágenes sobre la corrupción de los sandinistas prometiendo cambiar eso. ¿Por qué ahora no lo hacen? Porque se darían con la piedra en los dientes.
¿Qué es lo que han hecho del pueblo, el gobierno liberal y el de doña Violeta? Pues hacerlo más pobres. Hablan de la noche oscura del sandinismo, quieren hacer creer que todos los problemas son derivados del gobierno sandinista y no dicen que son los efectos de los ajustes estructurales que el neoliberalismo ha venido aplicando en los países de Latinoamérica. No dicen que desde la década de los ochenta en América Latina de cada 100 empleos que se generan 90 son del sector informal de la economía o trabajadores de las calles.
¿Por qué no dicen que el promedio de muertos diario que hay en nuestro país por suicidios a causa de la crisis económica, los que se logran conocer, es de 1.5?, ¿Por qué no dicen que más de 600,000 personas han emigrado a otros países en busca de empleo? ¿ Por qué no dicen que más de medio millón de manzanas de tierra que estaban en manos de pequeños productores éstos las han perdido?, ¿Por qué no dicen cuántos miles de familias han sido desalojadas de los asentamientos? ¿Por qué no dicen que el analfabetismo ha crecido de nuevo a un 34 por ciento y que más de un millón de niños no pudieron matricularse en las escuelas este año?, ¿Por qué no dicen que el pequeño, mediano y gran productor no tiene financiamiento? ¿Por qué no dicen cuántas fábricas y empresas se han cerrado? ¿Por qué no dicen que hay más del 50 por ciento de personas en edad de trabajo que están sin empleo? ¿Por qué no dicen que el 70 por ciento de la población vive en condiciones de miseria y el 95 por ciento del campesinado también? ¿Por qué no dicen cuántos asaltos, asesinatos y violaciones ocurren diariamente en nuestro país? ¿Por qué no dicen cuánta es la fortuna que ha amasado el Presidente en estos años de gobierno? ¿Por qué no dicen cuántas personas mueren diariamente por falta de atención médica?, ¿Por qué no dicen cuánto dinero le roban a los trabajadores a través del Seguro Social? ¿Por qué no dicen que una enfermera o un maestro tiene que trabajar más de 100 años para ganar lo que gana un ministro de este gobierno? ¿Por qué no dicen cuántos son los niños que cada día aparecen en los semáforos, en los mercados, en las paradas de los buses, mendigando un poco de comida? No lo dicen porque ellos son los culpables de esto, porque ellos se han enriquecido mucho más.
Por eso es que debemos votar por el FSLN, en cada municipio. Para revertir esa situación con nuestra decidida participación organizada y propositiva, no votemos por la miseria. Votemos por la esperanza. Votemos por nosotros mismos (as). Hoy 5 de noviembre debemos votar por la vida.