Roberto Fonseca L. [email protected]
El 28 de enero de 1983, a las cuatro y treinta minutos de la tarde, la señora Margarita Simpson viuda de Argüello cedió su hermosa casa playera a un precio ridículo. Costaba alrededor de 120,000 dólares y la vendió a Herty Lewites, Ministro de Turismo, en 180,000 córdobas.
“A mi mamá no le quedó más opción que venderla, fue como si le hubieran apuntado con una pistola”, señaló molesto su hijo, el Dr. Rodolfo Argüello Simpson. “Los comandantes sandinistas se enamoraron de la propiedad, fue un despojo”, añadió.
Diez años atrás, en marzo de 1973, doña Margarita Simpson viuda de Argüello compró el lote de terreno en Pochomil, en una loma cuya vista (por el lado sur) es hacia el océano Pacífico. El área total correspondía a 1,180 varas cuadradas y el precio de compra a 23,650 córdobas de esa época.
Posteriormente, según el Dr. Argüello Simpson, construyeron una hermosa casa de cinco habitaciones y cinco baños, en aproximadamente 300 metros de construcción. Su valor total: 120,000 dólares.
Desde 1990 se ha trenzado en una tenaz lucha política y moral por recuperarla, sin embargo, resultó imposible en el gobierno de doña Violeta Barrios de Chamorro, porque al inicio la ocupaba el general Humberto Ortega. Llegó el gobierno liberal, crecieron las esperanzas, pero fue inútil. La casa está en poder de la Presidencia de la República.
“El Dr. Arnoldo Alemán es igual a Herty Lewites”, dijo molesto. “Se trató de un despojo a mi mamá, pero hoy está en manos de la Presidencia, como casa de protocolo”, añadió.
El pasado 18 de octubre de 1999, en efecto, el Presidente Alemán brindó una recepción a los periodistas junto a su entonces novia oficial, María Fernanda Flores Lovo. La fiesta se llevó a cabo en la casa de protocolo de Pochomil.
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