Lo más importante es la gente

Un período de coexistencia democrático cauterizaría todas las heridas y estropicios que nos hemos causado los unos a los otros. El mejor futuro inmediato para nuestro país no depende del resultado de la rivalidad entre las tendencias, de que una de ellas domine a las otras, sino de que todas sepan vivir equilibradamente.

Pero para lograr eso, es imprescindible que nos libremos de dogmas y de toda actitud fanática o de posiciones oportunistas.

Porque si hablar de paz y de progreso tiene algún sentido, es precisamente el de proporcionar los medios materiales necesarios con que realizar los cambios de una situación asfixiante y que nos puede empujar a buscar soluciones de violencia. Porque lo más importante no son las casas, los hospitales, las tierras distribuidas, las escuelas construidas. Lo más importante, lo que hasta ahora se ha olvidado, son las familias que han de vivir en esas casas, los enfermos que han de curarse en esos hospitales, los niños que han de aprender en esas escuelas, los choferes que han de transitar esas carreteras, los campesinos que han de poseer esas tierras. Eso es lo importante. Ya es hora de que no nos pongamos ni permitamos que nadie se interponga entre ellos y las casas, los hospitales, las escuelas y la tierra.

Frank Jiménez B.

Sindicalista

Gilberto Mojica

Secretario de Conflictos CUS autónoma.  

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