El Diario LA PRENSA y el Canal 2 de Televisión demostraron durante la campaña electoral que culmina el domingo, que los medios de comunicación pueden actuar en los procesos electorales sin tomar partido por nadie, sólo con el propósito de contribuir a la formación cívica de los ciudadanos y a la defensa y fortalecimiento de la democracia.
En efecto, el programa “Decisión 2000” que fue realizado conjuntamente por LA PRENSA y el Canal 2 de TV, con candidatos a alcaldes de los cuatro partidos y de diversos municipios cabeceras departamentales, fue una experiencia provechosa no sólo para ambos medios de comunicación, sino también y sobre todo para las autoridades electorales, candidatos a cargos de elección popular, partidos políticos y ciudadanos de todo el país.
Decisión 2000 se realizó y transmitió al público durante 12 semanas y fue un programa sin precedentes en la historia electoral de Nicaragua, aunque lamentablemente el tiempo no alcanzó para hacerlo en todas las cabeceras departamentales, de manera que no se pudo celebrar en Somoto, Ocotal, San Carlos, Bluefields y Puerto Cabezas o Bilwi. Sin embargo el programa se celebró en la mayoría -dos tercios- de los municipios que son cabeceras de Departamento: Chinandega, León, Rivas, Granada, Masaya, Jinotepe, Juigalpa, Boaco, Jinotega, Matagalpa, Estelí y Managua, en este último con la particularidad de que las participaciones de los candidatos en el programa hubo que filmarlas previamente, porque todos pusieron distintas objeciones para no juntarse en un debate final ante las cámaras de televisión y la población capitalina.
El primero y posiblemente el más importante logro de Decisión 2000 fue que “desmanagüizó” la campaña electoral, al proyectar y contrastar a nivel nacional el debate electoral de 12 departamentos del país, lo que es también una experiencia inédita en la historia política de Nicaragua.
Por otro lado, Decisión 2000 permitió descubrir ante los ciudadanos las fortalezas y debilidades de los partidos y de los candidatos participantes en la campaña electoral. En efecto, en cada municipio de los que participaron en el programa Decisión 2000 que fue conducido por los periodistas Xiomara Chamorro, de LA PRENSA, y Joel Gutiérrez, de Canal 2 de Televisión, tanto los candidatos como sus partidos se mostraron ante la población tal cual son en realidad, de modo que los votantes pudieron valorarlos antes de decidir por qué van a votar por uno u otro de quienes aspiran a regir los gobiernos locales.
Gracias al programa Decisión 2000 se pudo apreciar, por ejemplo, que a la mayoría de los candidatos a alcaldes les falta una adecuada preparación cultural, política y administrativa, conocimientos acerca de los problemas que afectan a las comunidades que ellos aspiran a gobernar, información sobre los recursos con que cuentan las municipalidades para resolver los problemas, y claridad de objetivos para enfrentar con eficacia las demandas más perentorias de las comunidades; siendo visible que son los candidatos de los partidos sin experiencia gubernamental los que enseñan más debilidades en ese sentido.
Las enseñanzas de Decisión 2000 podrían, o deberían más bien, ser aprovechadas por el CSE y el Instituto Nicaragüense de Fomento Municipal (Inifom), por los organismos no gubernamentales que trabajan en la educación cívica y democrática (como por ejemplo Fundemos, Hagamos Democracia e Ipade), así como por los partidos políticos y las personas que quieran en el futuro aspirar al ejercicio de cargos públicos de elección popular, a fin de elaborar programas y proyectos viables de desarrollo y, ante todo, entrenar adecuadamente los recursos humanos.
En lo que respecta a LA PRENSA, tenemos que decir que nos sentimos orgullosos y satisfechos de haber cumplido con nuestro deber cívico, tanto con el programa Decisión 2000 como con la cobertura general de la campaña electoral; a pesar que no faltan quienes nos cuestionan porque informamos sobre las denuncias de corrupción y abusos que cometieron los gobiernos anteriores y que comete el gobierno actual. Pero eso es algo que seguiremos haciendo porque es nuestra ineludible obligación informar a los ciudadanos sobre lo que han hecho y hacen los políticos, no sólo sobre sus palabras y promesas.