Mujeres viven odisea para conseguir empleo

Pese a las buenas intenciones, aún no logran la anhelada igualdad El 68 por ciento de las mujeres nicaragüenses realizan doble jornada, que es como se conoce al trabajo en el hogar después de la jornada laboral. Un 32 por ciento de los hombres también hacen doble jornada. Moisés Martínez – Especial para LA PRENSA […]

  • Pese a las buenas intenciones, aún no logran la anhelada igualdad
  • El 68 por ciento de las mujeres nicaragüenses realizan doble jornada, que es como se conoce al trabajo en el hogar después de la jornada laboral. Un 32 por ciento de los hombres también hacen doble jornada.

Moisés Martínez – Especial para LA PRENSA [email protected]

Desde la edad media, cuando no tenían voz ni voto ni en su propia familia, hasta en las postrimerías del siglo XX, las mujeres han llevado a cabo fuertes batallas por un trato igualitario en todos los aspectos. Por ejemplo, en Nicaragua a comienzos de un nuevo milenio, para una mujer, el conseguir empleo justo y bien renumerado es toda una odisea.

De acuerdo al diagnóstico “Mujeres: Brechas de desigualdad”, recopilado por la Asamblea Nacional con el apoyo de la Agencia Sueca para el Desarrollo Internacional (ASDI), la situación laboral de la mujer nicaragüense es bastante difícil.

El estudio arrojó que un 38.8 por ciento de los hogares en situación de extrema pobreza de la nación tenían jefatura femenina y sólo un 29.6 por ciento de las mujeres del país disponen de empleos permanentes.

Otros datos muestran que para 1999 la población económicamente activa del país estaba compuesta en un 58.9 por ciento por hombres y un 41.1 de mujeres. Esto varía según la zona, ya que en las áreas urbanas la participación económica se divide en un 54.1 por ciento para hombres y en resto son mujeres. Sin embargo, en el campo, las diferencias se agrandan hasta llegar a un 63.2 por ciento para los hombres y 36.8 para las mujeres.

El análisis también demostró que a fines de 1999, un 77 por ciento de las mujeres laboraban en el sector informal. Sobre empleo en las zonas francas, el estudio mostró que un 70 por ciento del trabajo en dichos lugares es ejercido por mujeres.

LA LUCHA FEMENINA EN EL CAMPO

En el campo, el salario medio percibido por las mujeres se estima en 1,460 córdobas, que equivale al 71 por ciento del de los hombres.

– El 71 por ciento de los hogares con jefatura femenina no tiene acceso a la tierra para producir.

– Las mujeres disponen de menos tierras para producir que los hombres, ya que cuentan con 4.47 manzanas versus un 7.55 de su contrapartida masculina.

– Del total de beneficiarios de los préstamos de la banca formal en 1998, los hombres como cabezas de familia recibieron el 76 por ciento del crédito otorgado, y las mujeres jefas del hogar, un 19 por ciento.

– Los créditos para mujeres se destinan para actividades de sobrevivencia para ellas y sus hijos. Los créditos para hombres son destinados para actividades de producción.

– En el campo, las mujeres como patronas representan un 12 por ciento. En la categoría de trabajador por cuenta propia, los hombres constituyen un 80 por ciento y entre los asalariados un 74 por ciento.

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