Adam Brown – AP
MADRID.- Un vehículo cargado de explosivos, que según la policía fue detonado por el grupo separatista vasco ETA, mató el lunes a un juez de la Corte Suprema, su conductor y su guardaespaldas en una zona residencial de la capital española.
Otras 35 personas resultaron heridas, una de ellas en estado crítico. Fue el ataque más cruento atribuido a la ETA desde que puso fin el año pasado a una tregua unilateral de 14 meses.
El juez José Francisco Querol, de 69 años, trabajaba en la sección militar del tribunal, era general y se iba a retirar el mes próximo.
Las otras dos víctimas fueron su conductor Armando Medina Sánchez y el guardaespaldas Jesús Escudero García, miembro de la Policía Nacional.
”Esta mañana nos invade de nuevo el dolor causado por el terrorismo ciego. ETA ha provocado un horrible atentado en Madrid, que ha costado la vida a tres servidores del estado y ha causado numerosos heridos”, dijo el rey Juan Carlos al expresar su condena.
“A los asesinos, nuestra condena más firme, en la seguridad de que tarde o temprano pagarán sus crímenes”, añadió.
El atentado ocurrió a las 9:15 de la mañana (0815 GMT), la hora de mayor tránsito en la ciudad al entrar la gente al trabajo y los niños a las escuelas, en el barrio de Arturo Soria, cerca del noreste de Madrid. El vehículo del atentado, estacionado en una esquina, fue detonado al pasar el que llevaba al juez. Querol vivía en ese barrio, y su esposa e hija escucharon la detonación desde su casa.
El artefacto de 20 kilogramos ocasionó daños a un autobús municipal, que se encontraba en ese momento en el cruce. Su conductor sufrió heridas graves, dijo el vocero de los servicios médicos de socorro Emilio Benito.
Sin embargo, el autobús iba casi vacío y los pocos pasajeros que iban en él no resultaron heridos de consideración, agregó.
La explosión de esta mañana destrozó las ventanas de los edificios colindantes en un radio de tres cuadras.