Policía investiga trata de blancas

Denuncia de joven caraceña hace sospechar de red de tráfico Juan Ignacio Rosales [email protected] La Policía Nacional investiga la existencia de una red de trata de blancas, luego que una joven de 22 años denunciara haber permanecido secuestrada durante más de dos años en un prostíbulo en Costa Rica y por la cual se encuentra […]

  • Denuncia de
    joven caraceña
    hace sospechar de red de tráfico

Juan Ignacio Rosales [email protected]

La Policía Nacional investiga la existencia de una red de trata de blancas, luego que una joven de 22 años denunciara haber permanecido secuestrada durante más de dos años en un prostíbulo en Costa Rica y por la cual se encuentra detenido Juan Francisco Carballo Calero.

Aunque no brindó detalles, lo anterior fue confirmado por el comisionado Francisco Bautista, jefe de la Dirección de Investigaciones Criminales (DIC) de la Policía Nacional.

Carballo Calero, de 22 años, fue acusado de proxenetismo por Lucrecia Manzanares (22) quien aseguró que hace dos años fue conducida por éste, junto a Cristina García Ramos (40), a Costa Rica y una vez en ese país, presuntamente las vendió a dos prostíbulos.

Según Manzanares, Cristina escapó a los tres días de haber llegado al lugar, pero ella presuntamente quedó secuestrada por dos años y ocho meses en otro prostíbulo del pueblo fronterizo de San Antonio de Upala.

Las dos mujeres se fueron con Carballo Calero esperando mejorar las condiciones económicas para ellas y sus familias en Nicaragua.

Carballo Calero, originario de La Concha, Masaya, dijo que “sólo las iba a cruzar y cuando estuvieran en San Antonio de Upala, ellas tendrían que jugárselas, sólo las llevé a lugares donde yo había trabajado pero no sabía que eran prostíbulos”.

PADRE DENUNCIO SECUESTRO

El subcomisionado Xavier Gutiérrez, jefe de la Policía en Carazo, relató que el padre de la joven, Félix Pedro Manzanares, quien también acusa a Carballo Calero, “en el mes de noviembre de 1997 puso la denuncia que su hija había desaparecido”.

El 20 de octubre de este año, apareció la joven en Nicaragua, denunciando lo que le había ocurrido en Costa Rica y culpando a Carballo Calero de haberla vendido en 10,000 colones, equivalente a unos 32 dólares.

La joven relató a la Policía Nacional que logró salir de su calvario con la ayuda de dos hombres que frecuentaban el lugar y que al ver la situación en que se encontraba la ayudaron a escapar.

Uno de ellos distrajo a los guardias ticos dándoles “un fresco” y el otro sacó a la joven del lugar amparados en el descuido.

FUE AGREDIDA

Agregó el jefe policial que en su denuncia, la joven asegura que desde el día que la dejó Carballo Calero en “La Soda” en San Antonio de Upala, la violaron y maltrataron físicamente con correas de cuero cuando se resistía a prostituirse.

La joven acusa a Félix Martínez (42), hijo de Herlinda Martínez, dueña del lugar, de violarla en repetidas ocasiones.

Agrega que cinco guardias ticos cuidan un galerón cubierto con alambres eléctricos, de donde no la dejaban salir, que unas 12 ó 15 jóvenes son obligadas a tener sexo con los clientes y que una de ellas, de 15 años es de Chinandega.  

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí